Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

27 de Marzo de 2013
PSICOLOGÍA INFANTIL

Debería, pero no quiero

Los niños defienden la norma de equidad a la hora de compartir, mas no la cumplen.

Los niños pequeños defienden la norma de equidad cuando se trata de compartir, pero a menudo actúan en contradicción con este principio cuando se les da la oportunidad de cumplirlo.

Con tres y cuatro años, los niños ya conocen y entienden los principios de justicia y equidad, incluso defienden el reparto justo, no solo en el comportamiento de los demás, sino también en el propio. No obstante, si pueden decidir la repartición de objetos, tienden a actuar en beneficio propio.

Paul Harris, de la Universida de Harvard, y sus colaboradores han investigado por qué se da la contradicción entre el sentido de justicia y el comportamiento en los niños a la hora de repartir. Para ello preguntaron a un grupo de niños de tres a ocho años sobre su disposición a compartir unos adhesivos que les habían entregado previamente. A continuación les dieron la oportunidad de dedicir cuántos adhesivos de un total de cuatro iban a entregar a un compañero de su misma edad.

Del dicho al hecho

Los probandos de tres años indicaron con espontaneidad que debían repartir de forma justa los adhesivos: dos se los darían al otro niño, los otros dos se los quedarían. Sin embargo, cuando se les entregaba realmente los adhesivos, los pequeños decidían ceder tan solo uno a su compañero en la repartición y quedarse el resto. En cambio, los participantes de siete y ocho años compartían de manera justa las pegatinas. A la pregunta de por qué habían actuado de esa manera en su reparto, los participantes más jóvenes se referían a la necesidad de satisfacer sus propios deseos, mientras que los más mayores referian un sentido de justicia.

En un segundo experimento se solicito a los más pequeños que imaginaran que compartían los adhesivos con otra persona; debían indicar cuántos de ellos cederían en esta ocasión. Los  niños de tres años indicaron que se quedarían más de la mitad de adhesivos.

Cuestión de edad

Según los investigadores, hasta ahora se pensaba que los infantes no quieren aceptar las normas sociales para ellos mismos, aunque sí para los demás. No obstante, el reciente estudio muestra que los niños de tres años saben muy bien que también ellos deben repartir de manera equitativa, aunque no cumplen tal norma. Otra hipótesis que descartan es que los preescolares no son capaces de controlar de manera adecuada sus impulsos, por lo que se quedan con la mayor parte. Por el contrario, los probandos indicaron en el segundo experimento que distribuirían sus pegatinas de manera injusta. Tal afirmación no sostiene una conducta por la falta de control.

Otra posible explicación de la distribución injusta podría ser que los infantes poseedores del material a repartir consideraban que sus compañeros de reparto habían actuado de manera egoista y, por tanto, ellos se comportarían de igual forma. Con el fin de cotejar dicha posibilidad, los investigadores preguntaron a los probandos de entre tres y cuatro años cuántos adhesivos creían que recibirían de otro niño que participaba en el experimento. De modo sorprendente, se mostraron optimistas: estimaron que el compañero les entregaría la mitad de sus adhesivos.

En opinión de los autores, los niños de tres años ya entienden y aceptan que el reparto equitativo es razonablemente justo, sin embargo, ese conocimiento se contradice a veces con su comportamiento. Según concluyen, el cambio decisivo en el sentido de justicia y su correspondiente conducta durante la infancia no radica en una mejora en el control de los impulsos, sino en el incremento con la edad del peso de las normas sociales en semejantes conflictos.

Más información en PLoS ONE

Fuentes: Spektrum.de / PLoS ONE

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.