11 de Enero de 2023
Medicina

Descubren los puntos débiles de la leucemia a diversos fármacos

El análisis genómico de la leucemia linfoblástica aguda permite predecir mejor la respuesta a determinados medicamentos y personalizar aún más los tratamientos aplicados a los niños.

La leucemia linfoblástica aguda es una de las principales causas de muerte por cáncer en niños.[Unsplash/National Cancer Institute]

Cada año, entre 4500 y 5000 personas reciben el diagnóstico de leucemia (cáncer de las células sanguíneas) en España. De entre todos los tipos de leucemias, la más frecuente en niños es la leucemia linfoblástica aguda (LLA), que está provocada por la proliferación descontrolada de linfocitos inmaduros (células que forman parte del sistema inmunitario adaptativo). El 80 por ciento de todos los casos de leucemia infantil se deben a esta causa. Gracias a los avances en la investigación contra el cáncer, el pronóstico ha mejorado de forma notable en las últimas décadas, y en torno al 90 por ciento de los pacientes pediátricos se cura de esta enfermedad.

Las altas tasas de curación se deben, en parte, a que las pautas de quimioterapia actuales se adaptan a las diferentes características del paciente y del tumor. Entre las características del tumor figuran el genoma de las células cancerosas y el número de estas que quedan en el cuerpo durante o después del tratamiento, un concepto conocido como «enfermedad residual mínima». Sin embargo, debido a las resistencias a los tratamientos, todavía siguen muriendo por la LLA entre un 10 y un 20 por ciento de los niños. Conocer mejor cómo el genoma de las células tumorales determina la respuesta a los medicamentos podría aumentar aún más el porcentaje de pacientes que se curan de esta dolencia.

Con esa idea, investigadores de Estados Unidos y Singapur han realizado recientemente el análisis genómico más detallado hasta la fecha de la LLA según su respuesta a diversos tratamientos, lo que permite anticipar mejor cuáles podrían ser efectivos y cuáles no. Los resultados del estudio se han publicado en la revista Nature Medicine.

La investigación, en la que se recogen datos de tres ensayos clínicos con 805 niños diagnosticados de LLA en el hospital St. Jude (en Memphis, Estados Unidos) a lo largo de 20 años, consta de dos partes principales. Por un lado, el registro de la respuesta al tratamiento de cada niño según el genoma de las células tumorales. Por otro, el estudio en el laboratorio de los 23 subtipos diferentes de LLA (caracterizados por mutaciones concretas en cada uno de ellos) según la sensibilidad a 18 medicamentos contra el cáncer que se emplean en la actualidad.

El estudio ha demostrado que existe una gran variabilidad en la respuesta al tratamiento entre los diferentes subtipos de LLA, unos con muy buen pronóstico y otros con uno muy malo. Un hallazgo sorprendente fue que algunos subtipos bastante parecidos en cuanto a su genoma presentaban grandes diferencias en la sensibilidad a ciertos medicamentos. Los subtipos asociados a un mejor pronóstico tenían en común que eran más vulnerables a los glucocorticoides (conjunto de fármacos antiinflamatorios e inmunodepresores) y a la L-asparaginasa (una enzima con actividad antineoplásica). A partir del análisis farmacogenómico, los autores identificaron un total de seis grupos de pacientes con patrones característicos de sensibilidad a ciertos fármacos que permitían estimar mejor el pronóstico.

Además, se descubrió que un subtipo concreto de LLA (compuesto por linfocitos T), que suele tener un mal pronóstico, era sensible a fármacos dirigidos (aquellos que actúan sobre genes o proteínas específicos). Los autores indican que los pacientes que sufren este subtipo podrían beneficiarse de esta estrategia terapéutica alternativa en lugar de la convencional. Por otro lado, conocer mejor los mecanismos biológicos que hacen que la respuesta de cada paciente varíe según el tratamiento puede dar pistas para personalizar aún más los tratamientos, al anticipar qué medicamento puede funcionar, y para desarrollar nuevos fármacos frente a dianas terapéuticas concretas.

Aunque el presente estudio supone un avance notable en la farmacogenómica de la LLA, este no abarca todos los tratamientos que se emplean contra esta dolencia. Tampoco se han considerado todas las alteraciones genéticas que suelen estar presentes en las células tumorales, sino que se ha centrado en aquellas alteraciones del ADN más frecuentes. Por ahora, como reconocen los autores, el perfil de respuesta a los tratamientos de la mayoría de subtipos de LLA sigue siendo desconocida.

Esther Samper

Referencia: «Pharmacotypes across the genomic landscape of pediatric acute lymphoblastic leukemia and impact on treatment response»; Shawn Lee et al. en Nature Medicine, publicado en línea, 5 de enero de 2023.

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