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15 de Enero de 2015
SALUD

Diagnóstico rápido de la resistencia a los antibióticos

Una prueba novedosa podría reducir el tiempo de espera y las prescripciones inadecuadas.

Un leucocito (azul), interacciona con dos bacterias de Klebsiella pneumoniae resistente a múltiples fármacos (rojo), un patógeno que se sabe causa graves infecciones nosocomiales (las adquiridas en hospitales). [David Dorward / Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU.]

La resistencia a los antibióticos, que convierte los microbios comunes en amenazas difícilmente controlables, está causando cada vez más estragos en la población humana. Más de dos millones de personas en los EE.UU. padecen infecciones resistentes a los medicamentos cada año y por lo menos 23.000 de ellas mueren como consecuencia de ellas. La mayoría de tales infecciones solo se identifican mucho después de que un paciente haya abandonado la consulta del médico.

La dificultad de su diagnóstico reside en el largo tiempo que requiere el cultivo de las bacterias en el laboratorio. El método estándar para identificar la resistencia consiste en tomar una muestra de una herida, sangre u orina y exponer las bacterias presentes en ella a diversos fármacos. Si la colonia bacteriana continúa dividiéndose y prosperando a pesar de la presencia de un fármaco normalmente eficaz, ello indica que los microbios son resistentes a los medicamentos. El tiempo de espera para tales respuestas, sin embargo, suele ser de entre 16 y 20 horas.

Las innovaciones en ingeniería están permitiendo a los científicos acelerar ese proceso al eludir la espera hasta que se complete la división bacteriana. La nueva estrategia consiste en observar cómo cambia la estructura de células bacterianas individuales en respuesta a la aplicación de antibióticos, y solo tarda de tres a cuatro horas. Esta prueba rápida podría ayudar a los médicos a identificar el antibiótico más adecuado con mayor presteza y ofrecer a los pacientes el tratamiento correcto, según afirma Sunghoon Kwon, de la Universidad Nacional de Seúl, autor principal del estudio que describe la nueva técnica.

Precisamente, la Organización Mundial de la Salud, en el primer informe mundial sobre la resistencia a los antibióticos, realizado el año pasado, expresó la necesidad de desarrollar tales técnicas diagnósticas. En demasiados casos, señaló, las pruebas disponibles se demoran en exceso, por lo que los médicos prescinden de ellas y prescriben medicamentos de amplio espectro. Esta práctica lleva a los pacientes a tomar demasiados antibióticos innecesarios y nos acerca cada vez más a un mundo donde los tratamientos esenciales ya no resultan eficaces.

Detección de cambios morfológicos en las células

La nueva estrategia se basa en dos importantes avances en las técnicas de laboratorio. La primera es la inmovilización de células bacterianas individuales, esto es, su fijación en un lugar para obtener una imagen clara de ellas sin dañarlas. La segunda es el desarrollo de un chip de microfluidos que emula mejor el ambiente necesario en el que ciertas bacterias pueden prosperar y permite obtener imágenes de alta resolución de las células individuales. Con estas innovaciones se puede saber si una muestra es resistente o vulnerable a los fármacos, porque los especialistas pueden examinar las imágenes e identificar ciertas alteraciones en su estructura celular.

Los autores del estudio tomaron cepas de Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, Klebsiella pneumoniae, Staphylococcus aureus y Enterococcus spp. y las expusieron a diversos antibióticos; en unas pocas horas lograron discernir las cepas que responderían a los medicamentos.

El nuevo método quizás no funcione con todas las cepas bacterianas, advierten los autores, por lo que, antes de emplearlo deberían examinarse con atención los patrones morfológicos de cada nueva cepa. Pero un mejor seguimiento de la resistencia y unos métodos de prevención más estrictos resultan claves para mitigar el aumento de la resistencia a los antibióticos. De hecho, estudios anteriores han descrito que la prescripción inadecuada constituye un factor importante en la aparición de resistencias. Si bien estas aparecen con el tiempo de forma natural, el uso excesivo de fármacos acelera el proceso al añadir una nueva presión selectiva.

A pesar de la promesa que supone esta y otras pruebas que pretenden acelerar el diagnóstico, la técnica no estará disponible a corto plazo en los hospitales y consultorios, ya que requiere instrumentos de los que hoy suelen carecer los laboratorios, además de una importante inversión económica.

Más información en Science Translational Medicine

Fuente: Scientific American

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