16 de Junio de 2022
Neurociencia

El cerebelo modula la capacidad de sociabilizar

El cerebelo no solo se encarga de las funciones motoras y sensoriales: también se encuentra implicado en la conducta social. Al menos en ratones.

Según se ha visto en ratones, el cerebelo interviene en la modulación de la interacción social. [ARGUMENT/ GETTY IMAGES/ISTOCK]

Hasta hace poco se pensaba que las emociones y la conducta social se regulaban principalmente en el sistema límbico a través del neurotransmisor dopamina. Dicha región cerebral se relaciona con el control de procesos relacionados con la motivación, la recompensa y la satisfacción. Sin embargo, en los últimos años, varios estudios han apuntado que el cerebelo, una región asociada principalmente con el control motor, también desempeña un papel esencial en esos procesos, aunque hasta el momento, no se había descrito con exactitud el modo en el que se produce tal fenómeno. Un grupo internacional ha demostrado en ratones que, al contrario de lo que se pensaba, en el cerebelo existen receptores de dopamina de tipo 2 (D2), los cuales modulan, en esta región del encéfalo, los aspectos sociales del comportamiento. El estudio, que se ha llevado a cabo en ratones, se publica en Nature Neuroscience.

Mediante diversas técnicas, entre ellas, el análisis histológico, el estudio del ARN celular y la observación de imágenes 3D, los investigadores han observado que un grupo de células del cerebelo, llamadas células de Purkinje, presentan receptores D2. «Se trata de un descubrimiento clave, porque hasta ahora se pensaba que la existencia de receptores de este tipo en esta área era casi nula», explica en un comunicado de prensa Emmanuel Valjent, investigador en el INSERM y coordinador del artículo.

Con el fin de estudiar la función de dichas células, los autores han utilizado técnicas de edición genética para sobreexpresar o bien eliminar los receptores D2 en las células de Purkinje del cerebelo de ratones adultos. Además, analizaron el modo en que estos animales interaccionaban con congéneres que les eran desconocidos. «A través de tests de comportamiento hemos constatado que los receptores D2 se hallan involucrados en la modulación de la interacción social. En cambio, no hemos observado diferencia alguna en la capacidad de los animales para ejecutar tareas motoras o coordinar movimientos, por lo que pensamos que estas funciones se hallan controladas por otros receptores», explica Laura Cutando, investigadora Marie-Curie del laboratorio de Neuropatología Mitocondrial del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona y autora principal del artículo.

Este estudio podría arrojar luz sobre la comprensión de los trastornos mentales en los que el comportamiento social se encuentra alterado, entre ellos, el autismo, la depresión y la esquizofrenia.

La redacción / Fuente: UAB

Referencia: «Cerebellar dopamine D2 receptors regulates social behaviors». Laura Cutando et al. en Nature Neuroscience, 2022.

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.