18 de Noviembre de 2021
Sistema solar

El cuasisatélite terrestre Kamo'oalewa podría ser un fragmento lunar extraviado

Los cuasisatélites de nuestro planeta son grandes desconocidos. Ahora, un nuevo trabajo argumenta que uno de estos compañeros orbitales de la Tierra podría proceder de la Luna.

Órbitas de la Tierra y del cuasisatélite 2016 HO3, también conocido como Kamo'oalewa. Una animación de la órbita puede visualizarse aquí. [NASA/JPL-Caltech]

El sistema solar está repleto de todo tipo de pequeñas rocas que siguen órbitas muy dispares y que se encuentran a distancias muy variables de la Tierra. De ellas, un grupo especialmente exótico son los cuasisatélites terrestres, de los que hasta ahora solo se conocen cinco especímenes. Se trata de asteroides cuyas órbitas son muy similares a la de la Tierra pero que no se hallan bajo la influencia directa de la gravedad terrestre, razón por la que ninguno de ellos puede considerarse una «segunda luna».

Sin embargo, puede que alguno de ellos sí guarde relación con nuestro verdadero satélite. Así lo sugiere un trabajo publicado hace unos días en Communications Earth & Environment, el cual argumenta que uno de los cinco cuasisatélites terrestres conocidos, Kamo'oaleva, podría ser un fragmento lunar que en algún momento del pasado acabó arrojado al espacio.

También conocido como 2016 HO3, Kamo'oalewa no es muy grande: su diámetro es probablemente inferior a 100 metros. En su calidad de cuasisatélite, nunca se aleja demasiado de la Tierra y su período orbital es muy similar al nuestro: tarda 366 días en completar una vuelta alrededor del Sol. Se sabe que este pequeño asteroide permanecerá en ese tipo de órbita durante unos 300 años, después de lo cual perderá su condición de cuasisatélite. Y aunque los investigadores pueden calcular todas estas características, lo que no resulta tan sencillo es observarlo: Kamo'oaleva solo se deja ver una vez al año, durante el mes de abril. En ese momento, la roca se muestra tan brillante que los telescopios terrestres pueden vislumbrarla.

Eso fue justo lo que hicieron Benjamin Sharkey, de la Universidad de Arizona, y sus colaboradores, quienes efectuaron sus observaciones con el Gran Telescopio Binocular y con el Telescopio Lowell Discovery, ambos en Arizona. Los autores estudiaron la forma en que el pequeño objeto reflejaba la luz del Sol y compararon su espectro con el de otros cuerpos celestes y asteroides. Según pudieron comprobar, Kamo'oaleva parecía diferenciarse claramente de otros asteroides similares del sistema solar interior.

Sin embargo, el espectro medido se ajustaba especialmente bien al de las las rocas lunares de silicato que trajeron a la Tierra los astronautas de la misión Apolo. Ese material estuvo expuesto a procesos de meteorización espacial en el pasado, lo que también habría sido el caso de Kamo'oaleva. Así pues, ¿sufrió alguna vez la Luna un impacto acabara lanzando este fragmento al espacio? Dada la baja velocidad relativa de Kamo'oalewa con respecto al sistema Tierra-Luna en comparación con la de otros objetos cercanos a nuestro planeta, los autores consideran esta hipótesis como la más probable.

La mejor manera de comprobar dicha hipótesis sería hacer una visita a nuestro acompañante espacial. Por fortuna, este cuasisatélite ya ha despertado el interés de la comunidad: China tiene previsto enviar una sonda antes de que termine la década.

Franziska Konitzer

Referencia: «Lunar-like silicate material forms the Earth quasi-satellite (469219) 2016 HO3 Kamo'oalewa»;Benjamin N. L. Sharkey et al. en Communications Earth & Environment, vol. 2, art. 231, 11 de noviembre de 2021.

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