16 de Septiembre de 2021
Desarrollo infantil

El estrés favorece el crecimiento de los dientes

El estrés crónico en infantes acelera la maduración del organismo. En consecuencia, la salida de los molares ocurre antes de tiempo. Dicho desarrollo precoz, sin embargo, puede repercutir en la salud.

Los dientes permanentes, y en concreto los molares, aparecen antes en los niños que crecen en la pobreza o sufren abusos. [iStock/Kyryl Gorlov]

Algunos niños sometidos a situaciones adversas en edades tempranas parecen crecer más rápido que los demás infantes. De hecho, todo su cuerpo sufre un desarrollo acelerado, según concluye un estudio realizado por Cassidy McDermott, de la Universidad de Pensilvania, y sus colaboradores. Pero este fenómeno puede tener consecuencias negativas.

En su trabajo, los investigadores compararon la edad de aparición de los molares permanentes con las condiciones socioeconómicas y acontecimientos difíciles vividos por más de 2000 niños. De acuerdo con los resultados, los infantes que viven en condiciones precarias o sufren abusos físicos, psicológicos o sexuales experimentan un crecimiento precoz de los dientes. El mecanismo responsable de este fenómeno permanece aún por esclarecer, pero podría implicar varias hormonas, como el cortisol, liberadas por el organismo en situaciones de estrés, cuya acción influye en el proceso de dentición. Esta observación coincide con estudios previos que señalan al estrés psicosocial como factor que favorece el crecimiento acelerado del organismo. Ello permite adquirir rápidamente las capacidades adultas que ayudan a afrontar la adversidad. La pubertad precoz, así como la maduración cerebral antes de tiempo, también ocurren en niños que crecen en la pobreza.

Sin embargo, este desarrollo acelerado, junto con el continuo baño de hormonas del estrés que lo acompaña, tiene consecuencias a largo plazo. En una revisión publicada en 2017, la neurocientífica estadounidense Martha Farah mostró el impacto negativo de una infancia precaria sobre las regiones frontal y temporal del cerebro, implicadas en la toma de decisiones, la atención y la memoria. Otras investigaciones también han revelado una mayor incidencia de alcoholismo, abuso de drogas, depresión y suicidio. Para Cassidy McDermott y sus colegas, el crecimiento precoz de los molares podría ayudar a identificar a los infantes con mayor riesgo de padecer estos efectos. Ello permitiría proporcionarles mayor apoyo, con el objeto de limitar las consecuencias sobre su desarrollo psicológico y cerebral.

Guillaume Jacquemont

Referencia: «Early life stress is associated with earlier emergence of permanent molars», de C. L. McDermott et al., en Proceedings of the National Academy of Sciences. 118 (24): e2105304118, publicado el 15 de junio de 2021.

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