Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

19 de Octubre de 2020
Astrofísica

¿Está Betelgeuse realmente a punto de estallar como supernova?

Algún día, esta supergigante roja deparará un espectáculo cósmico. Unas nuevas mediciones de la estrella han arrojado resultados un tanto sorprendentes.

Nubes de polvo fotografiadas en infrarrojos alrededor de Betelgeuse, que expelió el material que las compone (el disco negro enmascara el entorno de la estrella, que con su brillo no dejaría ver las nubes; el punto central es una imagen de la superficie de Betelgeuse) [ESO/P. Kervella/M. Montargès et al.; reconocimiento a Eric Pantin].

Durante un breve plazo, los astrónomos han tenido la esperanza de asistir a unos fuegos cósmicos: el brillo de la supergigante roja Betelgeuse exhibió a finales del año pasado una caída sin precedentes que algunos interpretaron como el aviso de su conversión en poco tiempo en una supernova. Otros no aceptaron esa conclusión, y en febrero de este año el oscurecimiento se interrumpió (aunque luego ha habido nuevas variaciones), pero, mientras, los telescopios se orientaron hacia la estrella, distante de nosotros, o eso se pensaba, unos 700 años luz. Ahora, Meridith Joyce, de la Universidad Nacional de Australia, en Canberra, y su equipo han recalibrado los parámetros del astro y parece que inclinan el debate hacia un lado, tal y como explican en Astrophysical Journal.

Han medido el tamaño de Betelgeuse. Hasta ahora, las medidas se dispersaban por un intervalo bastante amplio. En las estimaciones más altas, su radio venía a equivaler a la distancia entre el Sol y Júpiter (unas 1100 veces el radio del Sol), o incluso a superarla, con un valor 1300 veces mayor que el radio solar. Sin embargo, según los nuevos resultados, sería claramente menor que esas cotas más altas: el radio solo sería 750 veces mayor que el de nuestra estrella central, con un margen de error más estrecho que antes alrededor de ese número; es decir, Betelgeuse no cubriría más que unos dos tercios de la distancia a Júpiter desde el Sol. La nueva evaluación de la masa del astro, con una inicial en el entorno de las 20 masas solares y una presente inferior a 20 masas solares, no difiere, dentro de los márgenes de error, de las estimaciones anteriores, si bien cae también en el margen inferior de estas.

La dificultad de medir Betelgeuse se debe a sus fuertes pulsaciones. El grupo de Joyce las ha estudiado a fondo en los datos de los años precedentes al oscurecimiento reciente y ha descubierto un nuevo componente de su pauta. Gracias a sus propios datos y a los del observatorio espacial Creador de Imágenes de las Eyecciones Solares de Masa, elaboraron Joyce y su equipo un modelo con el que simularon la actividad de Betelgeuse. El resultado apaga las expectativas. La gigante roja está todavía, según Joyce y sus colaboradores, en las primeras fases de la quema de helio en su núcleo. Por ello, «está aún muy lejos de explotar», como dice Joyce: «podría durar cien mil años».

Al mismo tiempo, Joyce y sus colaboradores han calculado la distancia entre la Tierra y la gigante roja. Se encontraría a «solo» 550 años luz, aproximadamente, bastante más cerca de lo que se pensaba conforme a algunas mediciones anteriores, pero en buena coincidencia con una revisión actual de los datos obtenidos hace unos treinta años por el satélite Hipparcos. Pero no debemos preocuparnos por si Betelgeuse, en contra de las expectativas ahora rebajadas, estallase en un futuro cósmicamente muy próximo: aun con la nueva medición, la Tierra estaría a una distancia segura.

Daniel Lingenhöhl

Referencia: «Standing on the Shoulders of Giants: New Mass and Distance Estimates for Betelgeuse through Combined Evolutionary, Asteroseismic, and Hydrodynamic Simulations with MESA», de Meridith Joyce et al., en Astrophysical Journal, volumen 902, número 1; puede leerse la prepublicación en arXiv:2006.09837 [astro-ph.SR].

Revistas relacionadas

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.