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27 de Mayo de 2021
Medicina cardiovascular

Identifican biomarcadores específicos del infarto de miocardio

La presencia de ciertas moléculas en sangre permite determinar si los pacientes presentan dolor en el pecho por causa de un ataque al corazón o de otra patología cardíaca.

El diagnóstico del infarto de miocardio depende de distintas pruebas, pero el hallazgo podría acortar el tiempo de confirmación. [iStock/utah778]

La aparición de un dolor aplastante y opresivo en el pecho constituye una de las principales señales de alarma de un ataque cardíaco. Ante un infarto, cada minuto cuenta para evitar la aparición de graves secuelas o, incluso, un desenlace fatal. Sin embargo, este tipo de dolor también es característico de otras patologías cardíacas, como la angina inestable o la miocarditis. Ahora, las conclusiones de un estudio, publicado por la revista Frontiers in Cardiovascular Medicine, podrían ayudar a confirmar o descartar el infarto de miocardio con un simple análisis de sangre.

Guangji Wang, de la Universidad Farmacéutica de China, y sus colaboradores reclutaron un total de 230 voluntarios. De estos, 146 ingresaron en el hospital con dolor en el pecho, sospechosos de sufrir infarto de miocardio, aunque las pruebas posteriores confirmaron que tan solo 85 lo habían padecido.

Tras analizar las muestras de sangre, tomadas dentro de las 6 primeras horas posteriores a la aparición de los síntomas, los investigadores hallaron que los pacientes con infarto de miocardio presentaban un perfil metabolómico distinto. Es decir, el plasma de estas personas contenía una serie de metabolitos, en distintas concentraciones, que permitían distinguirlos del resto de sujetos. Tres de ellos, la desoxiuridina, la homoserina y la metionina, destacaron de forma notable, hecho que sugiere su potencial como biomarcadores del infarto de miocardio. Otras moléculas, como la cisteína, el ácido alfa-cetoglutárico o el uracilo, también podrían ser de interés.

La relación entre niveles altos en sangre de desoxiuridina, homoserina y metionina y una mayor probabilidad de que los dolores de pecho fueran consecuencia de un infarto se mantuvo después de ajustar las variables de sexo, edad, niveles de colesterol, antecedentes de diabetes e hipertensión, así como el consumo de tabaco. Por consiguiente, Wang y su equipo postulan la detección de estas moléculas como una herramienta diagnóstica fiable y rápida. En un futuro, intentarán dilucidar el papel que la desoxiuridina, la homoserina y la metionina desempeñan en el infarto cardíaco, así como identificar las células que las secretan.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Plasma metabolites alert patients with chest pain to occurrence of myocardial infarction», de N. Aa et al., en Frontiers in Cardiovascular Medicine. 8:652746, publicado el 23 de abril de 2021.

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