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6 de Febrero de 2019
Investigación lunar

La cara oculta de la Luna está más fría de lo que se creía

O lo está al menos donde se posó la sonda china Chang'e 4.

La cuenca de Aitken, con su borde norte, fotografiada por el Apolo VIII [NASA].

La sonda china Chang'e 4 ha medido en la cara oculta de la Luna unas temperaturas nocturnas inesperadamente bajas, de 190 grados bajo cero. La temperatura en la capa superior del terreno es inferior en el punto donde aterrizó la sonda a las que midieron de modo similar las sondas estadounidenses en la cara que mira a la Tierra. Así se lo ha dicho a la agencia china de noticias Xinhua el director del proyecto, Zhang He, miembro de la Academia China de Tecnología Espacial. Chang'e 4 se posó suavemente el 2 de enero de 2019 en la cara oculta de la Luna. Era la primera nave en hacerlo. Para pasar las dos semanas de noche lunar, en las que los paneles solares no reciben la luz del Sol, entró en modo dormido, en el que de todas formas pudo medir la temperatura del suelo.

Al carecer de atmósfera, las oscilaciones de temperatura son en la Luna mucho mayores que en la Tierra. Dependen de las condiciones locales. El valor más bajo medido hasta ahora en nuestro satélite lo ha tomado el Orbitador de Reconocimiento Lunar en los cráteres, perpetuamente en sombra, de las regiones polares del Norte y del Sur, donde las temperaturas descienden hasta los 240 grados bajo cero. En latitudes inferiores las condiciones son, en comparación, más suaves. Allí midió esa sonda hasta 178 grados bajo cero. De media, los mínimos están entre los 160 y los 170 grados. Los especialistas habían calculado que la noche la pasaría la Chang'e 4 con temperaturas algo menores, de alrededor de menos 183 grados. El punto de aterrizaje está en la cuenca de Aitken, un cráter gigantesco en la región del polo Sur de la Luna. Que el suelo estuviese todavía diez grados más frío fue una sorpresa, explica Zhang He. Algunas circunstancias debieron de cambiar la conformación rocosa en ese lugar, y en general la cara oculta presenta diferencias considerables con la visible. La roca podría seguramente dar indicaciones sobre cómo se formó la Luna.

Lars Fischer / spektrum.de

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Spektrum der Wissenschaft.

Más información en Xinhua.

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