26 de Enero de 2022
Contaminación

La contaminación química rebasa ya el «límite planetario»

Los expertos advierten de que el creciente volumen de plásticos, medicamentos y otras sustancias que acaban en el ambiente amenaza la habitabilidad de la Tierra.

La cantidad de productos químicos vertidos al medio parece haber superado ya uno de los nueve límites planetarios definidos en 2009. Rebasar esos umbrales podría hacer que nuestro planeta se volviese inhabitable. [pidjoe/iStock]

El ritmo con el que entran en el ambiente nuevas sustancias creadas por el hombre amenaza la habitabilidad del planeta. Esa es la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigación dirigido por Linn Persson, del Instituto Ambiental de Estocolmo, en un artículo publicado en la revista Environmental Science & Technology.

Su estudio se enmarca en el contexto de los «límites planetarios», unos umbrales definidos en 2009 que, de sobrepasarse, podrían hacer que la Tierra se tornase inhabitable a largo plazo. Uno de esos límites guarda relación con la cantidad de nuevos compuestos artificiales que acaban en el ambiente, los cuales tienen distintas repercusiones sobre los ecosistemas y la biodiversidad. Según los investigadores, el número y volumen de tales productos ha llegado a un punto en que ya no es posible evaluar o controlar las consecuencias de esa contaminación.

Se calcula que existen unas 350.000 sustancias artificiales y su producción se ha multiplicado por 50 desde mediados del siglo XX. En particular, la variedad de esos compuestos químicos está creciendo con inusitada rapidez. Algunos son tóxicos; otros, como los antibióticos o ciertas sustancias presentes en las aguas residuales, tienen efectos indeseables en el medio; por último, los hay que son casi indestructibles y se acumulan de forma imparable, como las sustancias perfluoroalquiladas (PFAS, por sus siglas en inglés), que contienen flúor. Solo se conoce una pequeña parte del impacto de esos compuestos sobre los organismos y ecosistemas.

Aunque la contaminación por sustancias de origen humano ya se había identificado como uno de los límites planetarios en 2009, hasta ahora se desconocía en qué punto nos hallábamos respecto a ese límite. Sin duda, observamos numerosos y preocupantes ejemplos de contaminación química, como la asociada a los microplásticos, hoy omnipresentes, o a los productos químicos industriales, que alcanzan niveles detectables en nuestra sangre. Sin embargo, no está totalmente claro cuán graves son los daños que causan y si en conjunto constituyen ya un problema de vital importancia.

De hecho, no existe un criterio sencillo para determinarlo, así que se desconoce la amenaza real que suponen todas esas sustancias. El principal problema es que existen numerosas compuestos desconocidos cuyos efectos ignoramos. Por eso, el equipo de Persson adoptó un enfoque casi estadístico: si no es posible vigilar, investigar y, en caso necesario, controlar las sustancias artificiales y sus consecuencias, alguna de ellas acabará convirtiéndose en una amenaza para la vida en caso de que se produzca en cantidades suficientes. Y esa, según los autores, es justo la situación en la que nos encontramos.

Pie de foto: Límites planetarios y su situación en 2009. Los límites que aparecen en rojo ya se habían rebasado en esa fecha. Fuente: «<a href="https://doi.org/10.1038/461472a">A safe operating space for humanity</a>», Johan Rockström et al. en <em>Nature</em>, vol. 461, págs. 472-475, septiembre de 2009. [<a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Limites_planetarios.png">Scann/Wikimedia Commons</a>]

En definitiva, parece que si nada cambia, la cosa acabará mal. La contaminación ambiental con sustancias artificiales no es el único de los nueve límites planetarios definidos en la publicación de 2009 que se considera ya rebasado. Otros serían los relacionados con la interferencia de las actividades humanas en los ciclos geoquímicos del nitrógeno y el fósforo, y con la pérdida de biodiversidad.

Los expertos también creen que están a punto de alcanzarse otros dos límites: los relativos al uso del suelo y al cambio climático. Por contra, el consumo de agua, la acidificación de los océanos y el agujero de la capa de ozono no se hallan en situación crítica hoy en día. Por último, aún falta cuantificar la influencia de los aerosoles atmosféricos.

Lars Fischer

Referencia: «Outside the safe operating space of the planetary boundary for novel entities», Linn Persson et al. en Environmental Science & Technology, 18 de enero de 2022.

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