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23 de Abril de 2020
Adicción

La exposición al cannabis aumenta la sensibilidad a la cocaína en el cerebro adolescente

El estudio, realizado en ratas, muestra cómo el consumo, previo y continuado, de un compuesto cannabinoide sintético modifica los procesos moleculares que ocurren tras la primera experiencia con el alcaloide de la coca.

El hallazgo revela la existencia de una interacción entre las dos drogas. [iStock/Aleksandr_Kravtsov (hojas de marihuana); iStock/Ziviani (cocaína); Investigación y Ciencia (composición)]

La respuesta inicial del organismo a una sustancia adictiva influye en el deseo de repetir el consumo. Es decir, si el individuo percibe dicha experiencia como positiva, es más probable que quiera tomar la sustancia de nuevo. Ahora, un estudio, publicado en tiempo reciente por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, muestra, además, que la exposición al cannabis durante la adolescencia induce cambios moleculares en el cerebro que condicionan la primera experiencia con la cocaína.

En su trabajo, Philippe A. Melas y su equipo, de la Universidad de Columbia en Nueva York, en colaboración con científicos de otros centros de investigación y universidades de Estados Unidos, Italia y Suecia, administraron dos dosis diarias del cannabinoide sintético psicoactivo WIN 55,212-2 (WIN) a ratas adultas y adolescentes, a lo largo de 11 días. Tras una semana de abstinencia, los animales recibieron cocaína por vía intraperitoneal, es decir inyectada dentro de la cavidad abdominal. En respuesta a esta segunda droga, los científicos observaron la aparición de hipersensibilidad, o sensibilización cruzada, mas solo en el caso de los roedores jóvenes.

Sin embargo, y de forma interesante, la exposición previa a la cocaína no amplificó el efecto de una dosis posterior de cannabis.

A fin de dilucidar la relación entre ambas sustancias, los autores examinaron el tejido cerebral 24 horas después del estímulo de la cocaína y hallaron que el compuesto cannabinoide modula ciertas modificaciones epigenéticas que ocurren en la corteza prefrontal a consecuencia del consumo del alcaloide de la coca. Esta área cerebral participa en la planificación a largo plazo, el autocontrol y la expresión de la personalidad, entre otras funciones ejecutivas. Además, por su madurez tardía se asocia con las conductas de riesgo en la adolescencia.

En concreto, la preexposición al cannabis resultó en la hipermetilación de las proteínas histonas, sobre las que el ADN se enrolla a fin de compactarse dentro de la célula. Por lo general, esta modificación epigenética debilita la unión entre las proteínas y el material genético, hecho que favorece la expresión de un gran número de genes. No obstante, en este caso, la afectación se redujo tan solo a unos pocos, entre los que destacó Npas2 (del inglés, proteína neuronal número 2 con un dominio de tipo PAS), implicado en la regulación de la respuesta de recompensa a la cocaína.

Los investigadores también detectaron que la administración del cannabinoide favorecía la fosforilación de proteínas inducida por la cocaína; hecho que alteraría la transmisión sináptica, tanto en la corteza prefrontal como en el núcleo accumbens, centro cerebral de la motivación y la recompensa, mediada por el neurotransmisor glutamato. Estos cambios en el sistema de señalización neuronal glutamatérgico se asocian con un mayor deseo de consumir el alcaloide de la coca.

Así pues, Melas y sus colaboradores concluyen que el cannabis «prepararía» el cerebro adolescente para una mayor respuesta a la primera exposición a la cocaína. Sin embargo, destacan que el estudio presenta ciertas limitaciones, como el uso de un cannabinoide sintético, en lugar de tetrahidrocannabinol, o THC, así como la falta de pruebas de conducta que relacionen los cambios moleculares con hábitos de adicción.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Cannabinoid exposure in rat adolescence reprograms the initial behavioral, molecular, and epigenetic response to cocaine», de M. Schermaa et al., en Proceedings of the National Academy of Sciences, publicado el 20 de abril de 2020.

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