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28 de Junio de 2019
EVOLUCIÓN HUMANA

La fragilidad demográfica de los neandertales

Mediante simulaciones, se ha demostrado que una ligera disminución en la fecundidad de las jóvenes neandertales habría bastado para hacer desaparecer la especie.

Familia de neandertales. [Charles R. Knight, 1920 /Wikimmedia Commons]

Se sabe que los neandertales desaparecieron hace unos 40.000 años, en un período que duró entre 4000 y 10.000 años. Pero ¿qué motivó su extinción? Los escenarios que apuntan a una causa externa son incontables: genocidio perpetrado por Homo sapiens, cáncer cutáneo, inversión del campo magnético de la Tierra, infección vírica o bacteriana, etcétera. Igualmente improbables son la mayoría de las explicaciones basadas en una causa interna de la especie Homo neanderthalensis: inferioridad cognitiva frente a H. sapiens, suicidios, esterilidad, etcétera. Anna Degioanni, de la Universidad de Aix-Marsella, y sus colaboradores se propusieron poner orden a este frenesí de ideas y aclarar el contexto demográfico de la desaparición de los neandertales.

En su estudio, los investigadores consideraron a H. neanderthalensis desde un punto de vista ecológico, es decir, como una especie animal en equilibrio con su entorno. Para describir la dinámica poblacional de esta especie que se extendía de Gran Bretaña a Siberia y que probablemente no excedía los 70.000 individuos, se aplicó un modelo demográfico que suele utilizarse para describir la evolución de una población animal. Este tipo de modelo depende de numerosos parámetros relacionados con el clima y las condiciones de vida, así como con las características biológicas de la especie (como la mortalidad y la capacidad reproductiva). Los autores determinaron, en primer lugar, los parámetros que definían la estabilidad demográfica de esa población prehistórica, dividida en al menos tres subgrupos. Se trataba de un modelo que no era realista, ya que los neandertales terminaron por desaparecer, pero resultaba útil para identificar los valores demográficos que necesitaban modificarse para reproducir la extinción de la población.

A continuación, los investigadores modificaron los valores de ciertos parámetros demográficos (como el número de hijos por mujer, la mortalidad o la migración) y simularon sucesivas generaciones para reproducir que los neandertales desaparecieran al cabo de 10.000, 6000 o 4000 años. Tras descartar las hipótesis que provocarían una extinción demasiado rápida (por un aumento repentino de la mortalidad debido a guerras o epidemias), llegaron a la conclusión, tras miles de simulaciones, de que un ligero descenso de la fecundidad de las mujeres más jóvenes habría bastado para que la población desapareciera en el plazo previsto.

Aunque el trabajo no pretendía explicar el motivo de la supuesta disminución de la fecundidad, los investigadores señalan que existían factores de riesgo biológicos confirmados: el hecho de que los primeros embarazos, especialmente entre las mujeres jóvenes presentan, en promedio, un mayor riesgo que los posteriores; o que una reducción en la ingesta de calorías perjudica el embarazo. Según los autores, un cambio climático podría haber sido suficiente para reducir los recursos alimentarios y provocar una ligera disminución de la fecundidad neandertal, que habría resultado fatal para la especie.

Sin embargo, los neandertales superaron no menos de cuatro grandes glaciaciones (y numerosos episodios fríos) sin mayores consecuencias. Para muchos investigadores, estas explicaciones no parecen suficientes. Pero, hace unos 45.000 años, una novedad cambió irremediablemente el equilibrio de Homo neanderthalensis dentro de su nicho ecológico: la aparición del Homo sapiens. Conocido también por causar la extinción de mamuts, tigres de dientes de sable y osos de las cavernas, este competidor prolífico pudo haber reducido indirectamente la fecundidad de las mujeres neandertales, por ejemplo, mediante la competencia por los alimentos o la alteración de las redes de intercambio.

Otra posibilidad propuesta por otros investigadores son los entrecruzamientos entre los clanes de neandertales y humanos. Los habitantes de Eurasia presentan entre el 1 y el 3 por ciento de genes neandertales. El equipo de genetistas de Fernando Méndez, de la Universidad Stanford, demostró en 2016 cierta discrepancia en el cromosoma Y de ambas especies, el cual hace pensar que las uniones entre los varones neandertales y las mujeres humanas resultaban casi estériles, a diferencia de las uniones entre los varones humanos y las mujeres neandertales. Esta hibridación habría llevado a una disminución general de la fecundidad neandertal.

El interés del estudio paleodemográfico de Anna Degioanni y sus colaboradores estriba, sobre todo, en que destaca la fragilidad reproductiva de los neandertales, una idea que ayuda a clarificar los posibles escenarios de su extinción.

François Savatier

Referencia: «Living on the edge: Was demographic weakness the cause of Neanderthal demise?». A. Degioanni et al. en PLoS ONE, vol. 14, n.º 5: e0216742, mayo de 2019.

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