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Actualidad científica

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  • 27/06/2012

Cosmología

La geometría del universo oscuro

La ESA da luz verde a Euclides, un telescopio que medirá con un detalle sin precedentes la geometría a gran escala del universo para estudiar la naturaleza de la energía oscura.

ESA

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[Springel et al./Remy van Haarlem/ESA/ESTEC]

La semana pasada, la Agencia Espacial Europea dio su aprobación final al proyecto Euclides, un telescopio espacial que intentará desentrañar la naturaleza de la materia y la energía oscuras. Para ello, y haciendo honor a su nombre, Euclides medirá con un detalle sin precedentes la geometría a gran escala del universo pasado y presente. Se sabe que la materia y la energía oscuras dan cuenta del 20 y el 75 por ciento del contenido energético total del universo, respectivamente. Sin embargo, su naturaleza continua siendo una de las incógnitas más profundas de la cosmología y la física teórica de nuestros días.

Durante decenios, un elevado número de observaciones han puesto de manifiesto que las galaxias son objetos muchísimo mayores de lo que insinúan sus cientos de miles de millones de estrellas: cada galaxia se encuentra rodeada por una gigantesca nube «oscura», unas cuatro veces mayor que el gas y las estrellas que componen la parte que sí podemos ver. Se sabe que dichas nubes existen por los efectos gravitatorios que ejercen sobre el entorno; sin embargo, se hallan compuestas de algún tipo de sustancia misteriosa que no absorbe ni emite ningún tipo de luz, por lo que su naturaleza permanece incierta.

Más enigmática aún si cabe, la energía oscura viene a ser una especie de fuerza repulsiva ejercida por el propio vacío. Es la responsable de que el universo se halle actualmente en una fase de expansión acelerada, ya que sus efectos tienden a alejar las galaxias unas de otras más rápido de lo que cabría esperar a partir de la expansión del universo. Se cree que la energía oscura guarda una estrecha relación con las propiedades más básicas del espaciotiempo así como con uno de los aspectos más intrigantes de las teorías de partículas elementales: la física del vacío.

Dotado de instrumentos que observarán en el óptico y en el infrarrojo cercano, Euclides elaborará un mapa tridimensional con las posiciones y formas precisas de unos 2000 millones de galaxias en un área de observación correspondiente a un tercio del firmamento. Además, mediante un estudio de campo profundo en una región menor, intentará reconstruir la manera en que las galaxias fueron agrupándose en cúmulos y supercúmulos durante los últimos 10.000 millones de años, el 75 por ciento de la historia cósmica. Gracias a ello podrá determinar con precisión la manera en la que la energía oscura ha afectado a geometría del universo a lo largo de su historia y, con algo de suerte, arrojar algo de luz sobre su naturaleza. Al mismo tiempo, elaborarará un mapa detallado de la distribución de materia oscura en el universo.

La misión Euclides, en la que participan más de mil expertos procedentes de un centenar de instituciones, podrá ahora comenzar la construcción del telescopio. El lanzamiento se ha previsto para 2020 y la toma de datos se prolongará durante seis años.

Más información en la página oficial de la misión Euclides (ESA).

Fuente: ESA