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1 de Octubre de 2019
Inmunología

¿La mejor hora para vacunarse? Mediodía

Experimentos realizados en ratones muestran que el reloj circadiano regula la respuesta del sistema inmunitario ante la inmunización.

Según el estudio, la vacunación a mitad del día favorecería una mayor activación de los linfocitos T CD8+, en comparación con tiempos más tardíos. En la imagen, micrografía obtenida mediante microscopía electrónica de un linfocito T humano. [Wikimedia Commons]

Todas las células del organismo disponen de un reloj interno que activa o desactiva los programas biológicos de forma coordinada y de acuerdo con las fases del día. Este mecanismo, conocido como ritmo circadiano, regula el sueño nocturno o la obtención y almacenamiento de energía, entre otros muchos procesos. Pero, ¿podría también afectar la eficacia de las vacunas?

Así concluye una investigación publicada en tiempo reciente por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. Al parecer, Nathalie Labrecque, Nikolas Cermakian y su equipo, del Centro de Investigación Hospitalario Maisonneuve-Rosemony y el Instituto Universitario de Salud Mental Douglas, ambos en Montreal, observaron que la respuesta de las células del sistema inmunitario ante la vacunación es mayor a mediodía.

A fin de probar su hipótesis, los investigadores dividieron a los ratones en dos grupos. El primero recibió la inmunización a mitad del día; el segundo, a medianoche. Trascurridos 7 días, el bazo de los roedores vacunados a mediodía contenía el doble de linfocitos T CD8+. La activación de estas células del sistema inmunitario resulta esencial para una óptima protección inmunológica, ya que, tras una infección o vacuna, los linfocitos T CD8+ supervivientes adquieren la capacidad de «recordar» el patógeno. Ello asegura una respuesta de defensa rápida y eficaz ante una nueva invasión.

Asimismo, la secuenciación del ARN de las células T CD8+ confirmó que la expresión de los genes implicados en la activación inmunitaria aumentaba durante el día. Los animales también resolvieron con mayor celeridad la infección por Listeria monocytogenes, cuando las bacterias fueron inyectadas a mitad del día.

De forma interesante, la influencia del tiempo sobre el efecto de las vacunas y la función del sistema inmunitario desapareció tras la eliminación, mediante ingeniería genética, del gen receptor nuclear translocador de aril hidrocarburos (Bmal1, por sus siglas en inglés), clave en la regulación del reloj circadiano.

De confirmarse en humanos, Labrecque, Cermakian y sus colaboradores postulan que el hallazgo ayudará a mejorar las terapias basadas en la respuesta de los linfocitos T. Además, señalan que sus resultados suponen una nueva evidencia del control circadiano de la respuesta inmunitaria adquirida.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «The circadian clock of CD8 T cells modulates their early response to vaccination and the rhythmicity of related signaling pathways», de C. C. Nobis et al., en Proceedings of the National Academy of Sciences, publicación avanzada en internet el 16 de septiembre de 2019.

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