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15 de Noviembre de 2018
Cáncer

La paradoja de la obesidad y el cáncer

Descubren que el exceso de peso, aunque entorpecería la acción antitumoral del sistema inmunitario, también aumentaría la eficacia de la inmunoterapia contra las neoplasias.

A pesar de su efecto negativo sobre la función del sistema inmunitario, paradójicamente, la obesidad aumentaría la eficacia de los tratamientos de inmunoterapia. En la imagen, cáncer de piel de células escamosas en expansión. [Flickr/NIH]

Que el exceso de peso altera la salud, no sorprenderá al lector. La obesidad, y en concreto, la inflamación crónica asociada a ella, puede influir en el desarrollo del cáncer.

En tiempo reciente, los avances en inmunoterapia han permitido el desarrollo de nuevos tratamientos para luchar contra las células tumorales. Sin embargo, no todos los pacientes responden de igual modo ante esta estrategia terapéutica, hecho que limita su éxito.

Ahora, Arta M. Monjazeb y su equipo, de la Escuela de Medicina Davis de la Universidad de California, en colaboración con otros científicos de otros centros de investigación estadounidenses, han dado con una observación sorprendente: la obesidad podría aumentar la eficacia de la inmunoterapia contra el cáncer.

El estudio, publicado por la revista Nature Communications, muestra que, en ratones y humanos obesos, la función de los linfocitos T se desregula. Estas células del sistema inmunitario envejecen, se agotan y pierden la capacidad de combatir al tumor. Además, el exceso de grasa aumenta la secreción de la hormona leptina, responsable de «avisar» al cerebro cuando el organismo no requiere ingerir más comida, que a su vez, incrementa la expresión del receptor de muerte programada tipo 1 (PD-1, por sus siglas en inglés). Ello resultaría en la inhibición de la respuesta anticancerígena de las células T.

El bloqueo de PD-1 constituye uno de los principales objetivos de la inmunoterapia, pues en ausencia de esta proteína, los linfocitos T se activan y actúan contra la neoplasia. En su investigación, Monjazeb y sus colaboradores observaron que la administración de este tipo de terapia resultaba más eficaz en animales con sobrepeso. Resultados parecidos se obtuvieron en pacientes obesos.

Para los científicos, este resultado sugiere que cuanto mayor es la expresión de PD-1 en los linfocitos T, mayor es la respuesta de estas células a los inhibidores del receptor. Así pues, los «frenos» del sistema inmunitario que impiden su acción contra las células cancerosas desaparecerían.

En conclusión, nos hallaríamos ante una paradoja. Por un lado, la obesidad impactaría de forma negativa sobre la función del sistema inmunitario. El aumento de PD-1 bloquearía su acción antitumoral. Por el otro, no obstante, incrementaría la sensibilidad de las células T al tratamiento inmunoterapéutico contra PD-1, hecho que favorecería la eliminación de las células cancerosas.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Paradoxical effects of obesity on T cell function during tumor progression and PD-1 checkpoint blockade», de Z. Wang et al. en Nature Communications, publicación avanzada en internet el 12 de noviembre de 2018.

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