15 de Octubre de 2021
COVID-19

Las vacunas contra la COVID-19 reducen el riesgo de transmitir la variante delta, pero no por mucho tiempo

Las personas que reciben dos dosis de la vacuna y luego contraen la variante delta tienen menos probabilidades de infectar a sus contactos cercanos que las personas no vacunadas con dicha variante.

Las personas que se infectan con la variante delta tienen menos probabilidades de transmitir el virus a sus contactos cercanos si ya han recibido la vacuna de la COVID-19. Pero ese efecto protector disminuye a los tres meses de recibir la segunda dosis de la vacuna. [Pixabay]

El primer estudio que analiza directamente qué tan bien las vacunas previenen la propagación de la variante delta del SARS-CoV-2 trae buenas y malas noticias.

El estudio muestra que las personas que se infectan con la variante delta tienen menos probabilidades de transmitir el virus a sus contactos cercanos si ya han recibido la vacuna COVID-19 que si no. Pero ese efecto protector es relativamente pequeño y disminuye de forma alarmante a los tres meses de recibir la segunda dosis de la vacuna.

Los hallazgos se suman a la comprensión de los científicos del efecto de la vacuna para frenar la propagación de la variante delta, pero son «a la vez, más y menos alentadores», dice Marm Kilpatrick, investigadora de enfermedades infecciosas de la Universidad de California, en Santa Cruz.

Estudios anteriores han encontrado que las personas infectadas con la variante delta tienen aproximadamente los mismos niveles de material genético viral en la nariz independientemente de si habían sido vacunadas previamente, lo que sugiere que las personas vacunadas y no vacunadas podrían ser igualmente infecciosas. Pero los estudios también sugieren que las personas vacunadas tienen menos probabilidades de propagar el virus si posteriormente contraen delta: sus niveles de virus nasal disminuyen más rápido que los de las personas infectadas no vacunadas, y sus hisopos nasales contienen cantidades más pequeñas de virus infeccioso.

El último estudio examinó el efecto de las vacunas sobre la transmisión de forma más directa. Analizó los datos de las pruebas de 139.164 contactos cercanos de 95.716 personas infectadas con SARS-CoV-2 entre enero y agosto de 2021 en el Reino Unido, cuando las variantes alfa y delta competían por el dominio.

Los autores encontraron que, aunque las vacunas ofrecían cierta protección contra la infección y la transmisión, la variante delta atenuó ese efecto. Una persona con su esquema de vacunación completo y que luego tuvo una infección con la variante nueva delta tenía casi el doble de probabilidades de transmitir el virus que alguien vacunado que estaba infectado con la variante alfa. Y eso se suma al mayor riesgo de tener una infección posterior a la vacunación causada por la variante delta que una causada por la variante alfa.

Desafortunadamente, el efecto beneficioso de la vacuna sobre la transmisión de la variante delta disminuyó a niveles casi insignificantes con el tiempo. En las personas infectadas dos semanas después de recibir la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca, ambas en el Reino Unido, la probabilidad de que un contacto cercano no vacunado diera positivo era del 57%, pero tres meses después, esa probabilidad aumentó al 67%. La última cifra es muy similar a la probabilidad de que una persona no vacunada propague el virus.

También se observó una reducción en las personas con la vacuna de la empresa estadounidense Pfizer y la empresa alemana BioNTech. El riesgo de propagar la infección delta poco después de la vacunación con la vacuna de Pfizer fue del 42%, pero aumentó al 58% con el tiempo.

La variante delta avanza

«Hay un cambio radical con alfa versus delta, pero también hay un cambio con el tiempo», dice el coautor David Eyre, epidemiólogo de la Universidad de Oxford, Reino Unido. Los resultados «posiblemente expliquen por qué hemos visto tanta transmisión progresiva de delta a pesar de la vacunación generalizada».

Pero los resultados también ofrecen la «posibilidad intrigante de que, si se ejecuta una campaña de refuerzo de vacunación, porque deseas proteger a las personas, también pueda tener este efecto de reducir la transmisión», agrega Eyre.

Las campañas de una tercera dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19 plantean una nueva incertidumbre, señala Stephen Riley, investigador de enfermedades infecciosas en el Imperial College de Londres: «no sabemos si la misma disminución de la protección contra la transmisión de la infección ocurrirá después de la tercera dosis».

El estudio aún no ha sido revisado por pares. 

Smriti Mallapaty/Nature News 

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Nature Resarch Group. 

Referencia: «The impact of SARS-CoV-2 vaccination on Alpha & Delta variant transmission». D. W. Eyre et. al. en el repositorio de preimpresión medRxiv, 29 de septiembre de 2021.

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