28 de Marzo de 2022
COVID-19

Las vacunas protegen contra la infección por la subvariante de ómicron, pero no por mucho tiempo

Dos dosis de la vacuna contra la COVID-19 reducen el riesgo de infección y enfermedad leve por la subvariante BA.2, aunque la protección disminuye rápidamente.

Dos dosis de una vacuna de ARNm, como la fabricada por Pfizer-BioNTech, brindan una protección similar contra dos subvariantes del SARS-CoV-2. Crédito: Pixabay

La subvariante BA.2 de ómicron está reemplazando a su versión hermana, BA.1, como la forma dominante de SARS-CoV-2 en muchos países, lo que ha llevado a los científicos a preguntarse si la pandemia de COVID-19 está a punto de sumir en el caos, una vez más, a estas regiones.  Pero un estudio publicado el 13 de marzo muestra que las vacunas de ARNm ofrecen un grado similar de protección contra las dos cepas, aunque la protección contra la infección por SARS-CoV-2 y la enfermedad sintomática disminuye a los pocos meses de una tercera dosis.

El estudio, publicado en el servidor de preimpresión medRxiv, aún no ha sido revisado por pares.

Los investigadores saben desde hace meses que la subvariante BA.1 evade gran parte de la protección que ofrecen las vacunas de ARNm contra la enfermedad de leve a moderada. Los científicos se dieron cuenta rápidamente de que BA.2 se propaga más rápidamente que BA.1, pero no quedó claro de inmediato si la nueva subvariante también demostraría ser más hábil para evadir las vacunas.

«BA.2 podría ser incluso peor que BA.1 –este era el miedo—», dice Laith Abu-Raddad, epidemiólogo de enfermedades infecciosas en Weill Cornell Medicine-Qatar, en Doha, y coautor del estudio.

Abu-Raddad y sus colegas realizaron un estudio observacional masivo utilizando registros de vacunación y resultados de pruebas de SARS-CoV-2 del sistema de atención médica de Qatar. Descubrieron que los residentes de Qatar que recibieron dos dosis de la vacuna basada en ARNm de Pfizer-BioNTech o Moderna disfrutaron de varios meses de protección sustancial contra la enfermedad sintomática causada por BA.1 o BA.2. Pero la protección disminuyó a alrededor del 10 % después de solo 4 a 6 meses, lo que significa que las vacunas previnieron solo el 10 % de los casos que habrían ocurrido si todas las personas no hubieran estado vacunadas.

La protección contra BA.2 no pareció disminuir más rápido que la protección contra BA.1, y una dosis de refuerzo hizo que la protección contra la infección sintomática por cualquiera de las subvariantes volviera a 30 a 60%. Los datos de vigilancia recopilados en el Reino Unido revelan una tendencia similar: la efectividad de la vacuna contra el COVID-19 sintomático es inferior al 20 % para ambas subvariantes 25 semanas o más después de una segunda dosis, pero aumenta aproximadamente al 70 % entre 2 y 4 semanas después de una tercera dosis.

Los investigadores también analizaron el grado de protección que ofrecen las vacunas de ARNm contra enfermedades graves, pero para hacerlo tuvieron que agrupar los datos de los casos BA.1 y BA.2, una medida que era necesaria porque la población de Qatar está fuertemente sesgada hacia los jóvenes, lo que hace que los casos graves de COVID-19 sean raros. Solo después de la agrupación, los investigadores tuvieron suficientes casos para lograr resultados significativos.

Este análisis mostró que la protección contra la enfermedad grave se mantuvo en un 68 % o más durante al menos 7 meses, incluso en personas que solo habían recibido dos dosis de la vacuna, y se disparó hasta más del 80 % después de una dosis de refuerzo. Abu-Raddad dice que debido a que el 70-80% de los casos agrupados eran BA.2, sospecha que las vacunas aún ofrecen un alto nivel de protección contra enfermedades graves frente al aumento de los niveles de BA.2.

Resultados prometedores

En un correo electrónico a Nature, el virólogo Andrew Pekosz de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, escribió que, en general, el trabajo es «un estudio muy sólido. Qatar ha estado a la cabeza cuando se trata de informar datos sobre la efectividad de la vacuna COVID-19 de una manera muy rápida».

Abu-Raddad dice que los resultados le dan esperanza porque las vacunas previenen muchos de los peores casos de COVID-19, incluso en respuesta a BA.2. «Las vacunas en realidad están funcionando notablemente bien, dados los desafíos de la evolución [del coronavirus]», dijo.

Pekosz está de acuerdo y agrega en su correo electrónico que los resultados enfatizan la importancia de las dosis de refuerzo. «Centrarse en el calendario de vacunación primaria ya no es suficiente. Tiene que haber planes para vacunar efectivamente a las poblaciones a través de un refuerzo», escribió.

Pero en el futuro, Abu-Raddad cree que los investigadores deberían dejar de diseñar vacunas contra variantes únicas y, en cambio, centrarse en las vacunas pan-coronavirus. «Esta sería una solución más fundamental para el futuro», dice.

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con el permiso de Nature Research Group.

Referencia: «Duration of mRNA vaccine protection against SARS-CoV-2 Omicron BA.1 and BA.2 subvariants in Qatar»; H. Chemaitelly et al. en el repositorio de  preimpresión medRxiv, 13 de marzo de 2022.

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