Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

18 de Junio de 2020
Neurociencias

Los astrocitos alojan el VIH y favorecen su propagación a otros tejidos

El hallazgo confirma el papel del cerebro como reservorio del virus y pone de relieve la importancia de eliminar estos «refugios» para combatir la infección.

La reinfección de los tejidos reduce la eficacia de la terapia anti-retrovírica combinada. En la imagen, partículas del VIH, o viriones, saliendo de una célula inmunitaria. [Flickr/NIH]

Durante la etapa inicial de la infección, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) invade el cerebro. Pero, ¿pueden las células infectadas liberar partículas víricas, capaces de abandonar el tejido cerebral e invadir otros órganos? De acuerdo con un estudio, publicado en tiempo reciente por la revista Plos Pathogens, la respuesta parece afirmativa. Y ello constituye un obstáculo para el éxito de la terapia anti-retrovírica combinada (cART, por sus siglas en inglés).

En su trabajo, Lena Al-Harthi y su equipo, del Centro Médico de la Universidad de Rush, en Chicago, confirman que el cerebro actuaría como una suerte de reservorio latente del VIH, desde donde el patógeno podría infectar de nuevo los órganos periféricos, a pesar del tratamiento con cART. Además, identifican las células responsables de albergar y contribuir a la propagación del virus: los astrocitos.

Los astrocitos constituyen el 60 por ciento de las células del cerebro. Estas células de la glía participan en la comunicación entre neuronas y realizan varias tareas de mantenimiento del tejido cerebral. Sin embargo, su papel en la dispersión del VIH por el organismo resulta poco conocido. A fin de dilucidar dicha cuestión, los investigadores infectaron astrocitos humanos que, posteriormente, inyectaron en el cerebro de ratones adultos y neonatos. Cuatro semanas después del trasplante, las células gliales permanecían en el tejido cerebral, adaptadas al entorno, y en ningún caso migraron hacía órganos periféricos.

De acuerdo con los datos, el VIH infectó alrededor del 3 por ciento de los astrocitos, cifra que concuerda con el análisis de muestras humanas post-mortem. Una vez dentro de las células, el virus inició su ciclo de replicación, aunque a baja velocidad. No obstante, los científicos también detectaron el patógeno tanto en el sistema linfático, como en el bazo de los roedores; pues, al parecer, los astrocitos infectados trasmitirían el virus a los linfocitos T CD4+ que circulan por el cerebro y después migran a otros tejidos. La supresión de estos linfocitos evitó la propagación del virus más allá del cerebro.

En el organismo, el VIH infecta y destruye la mayor parte de los linfocitos T CD4+, responsables de coordinar la respuesta del sistema inmunitario ante patógenos, hecho que resulta en el desarrollo del síndrome de la inmunodeficiencia adquirida (SIDA). El conjunto de medicamentos que componen la cART inhiben la replicación del virus y ayudan a los pacientes a convivir con la infección.

Sin embargo, en los ratones, la administración de la cART no impidió la salida del VIH de los astrocitos hacía otros tejidos, aunque sí redujo la velocidad del proceso. De forma interesante, la detección de astrocitos infectados en el cerebro de sujetos tratados con cART corrobora la escasa penetración de los fármacos en tejido cerebral.

Así pues, Al-Harthi y sus colaboradores destacan la necesidad de tener en cuenta la interacción entre el cerebro y el resto de los órganos a la hora de diseñar nuevos compuestos contra el VIH.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «HIV infects astrocytes in vivo and egresses from the brain to the periphery», de V. Lutgen et al., en Plos Pathogens; 16(6):e1008381, publicado el 11 de junio de 2020.

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.