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12 de Noviembre de 2017
Extinciones masivas

Los dinosaurios, simplemente, tuvieron mala suerte

Unos investigadores japoneses han descubierto que el lugar concreto donde cayó el asteroide que extinguió a los dinosaurios, Chicxulub, era especialmente desfavorable. En otro lugar quizá no habría hecho tanto daño.

Bajo este pequeño pueblo costero de la península de Yucatán, Chicxulub Puerto, se encuentra aproximadamente el centro del cráter creado por el impacto que acabó con los dinosaurios [fotografía de Inri].

Se puede hablar de infortunio cuando una forma de vida muy desarrollada súbita e inesperadamente acaba en el más allá, junto con tres cuartas partes de los seres vivos, por haberse dado de bruces con un asteroide. Y ciertamente fue muy mala la suerte de los dinosaurios, según unos investigadores japoneses: si el impacto hubiese sido un poco más a la derecha o a la izquierda de Chicxulub, donde realmente se produjo, entonces, además de las aves, al menos algunos dinosaurios se habrían librado de la extinción total.

En cambio, el asesino de los dinosaurios dio hace unos 66 millones de años justo donde más daño podía hacer, como explican en Scientific Reports Kunio Kaiho, de la Universidad de Tohoku, en Sendai, y Naga Oshima, del Instituto de Investigaciones Meteorológicas, en Tsukuba. Fue decisivo que en la composición de las rocas de la zona del impacto abundasen los hidrocarburos y el azufre: por eso se produjo una nube estratosférica que se extendió por el mundo entero, con tal cantidad de partículas de hollín y aerosoles de sulfato que provocó el enfriamiento y sequía globales más drásticos que quepa imaginar.

A esta conclusión llegan esos investigadores tras simular con modelos los cambios climáticos que habría causado el impacto del asteroide en diferentes entornos. Como factor decisivo contaba sobre todo el contenido en hidrocarburos de las rocas que recibieron el impacto, del que depende la cantidad de partículas de hollín que ingresaron en la atmósfera. Según los cálculos de Kaiho y Oshima, solo un 13 por ciento de la posible superficie de impacto sobre la Tierra contenía hidrocarburos suficientes para inducir, por medio de un enfriamiento global, una extinción masiva como la del Cretácico. Los aerosoles de sulfato aportaban un efecto adicional.

El estudio japonés no es el primero que trata de las circunstancias que rodearon al impacto del asteroide y tan infelices fueron para los dinosaurios. Ya en 2014 se calculó que el impacto de Chicxulub sucedió en un intervalo de tiempo particularmente poco favorable. Pero otros investigadores sostienen algo muy distinto: conjeturan que los dinosaurios, aun sin el impacto mortal, tenían posiblemente los días contados.

 

Jan Osterkamp/spektrum.news

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Spektrum der Wissenschaft.

Fuente:«Site of asteroid impact changed the history of life on Earth: the low probability of mass extinction», de Kunio Kaiho y Naga Oshima, en  Scientific Reports 7, número de artículo: 14855(2017). 

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