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5 de Febrero de 2020
Aprendizaje

Los elogios aumentan la concentración de los alumnos

Alabar más que reprochar puede incrementar la capacidad de atención de los escolares hasta un 30 por ciento.

Los escolares que reciben elogios por parte de su profesor tienden a mostrar una mayor capacidad de atención y concentración. [iStock/ Skinesher]

Las palabras elogiosas tienen un mayor efecto en el rendimiento de los alumnos que la reprimenda constante. Un equipo dirigido por el psicólogo Paul Caldarella, de la Universidad Brigham Young, ha constatado que los niños de las clases en las que el profesor profería halagos con mayor frecuencia se concentraban más en la actividad que debían realizar. La capacidad de atención y concentración de los escolares aumentaba hasta en un 30 por ciento, afirman los autores en Educational Psychology.

A lo largo de tres años, los investigadores analizaron el rendimiento en clase de más de 2.500 alumnos con edades comprendidas entre los 5 y 12 años de 19 colegios de Estados Unidos. Los investigadores definieron el elogio como una indicación verbal de aprobación ante el comportamiento del estudiante, más que el reconocimiento de una respuesta correcta. La reprimenda se definió como la desaprobación verbal (un regaño o una amenaza) en respuesta a una conducta inapropiada.

Retroalimentación positiva

Mediante un cronómetro, registraron cuánto tiempo trabajaban los niños en una actividad sin que les interrumpiera el alboroto de los compañeros de clase. A continuación, relacionaron los elogios y las reprimendas con la capacidad de concentración de los niños. ¿Resultado? Cuanto más a menudo un maestro alababa a los alumnos, más tiempo se concentraban estos en su tarea. En concreto, en las clases donde la cantidad de elogios había sido más alta que la de las reprimendas, los escolares pasaban entre un 20 y un 30 por ciento más de tiempo atendiendo las explicaciones del profesor o centrados en una actividad comparación con los alumnos de las aulas donde la proporción de elogios era más baja que la de los reproches.

«Los elogios son una forma de retroalimentación, y los estudiantes necesitan esa retroalimentación por parte del profesor para comprender qué conducta se valora y se espera de ellos», indica Caldarella en un comunicado de prensa. Y añade: «El comportamiento reforzado tiende a aumentar, por lo que si los profesores elogian a los estudiantes por su buena conducta, como atender al profesor, pedir ayuda de manera adecuada, etcétera, es lógico que este comportamiento aumente y el aprendizaje mejore». Estudios previos muestran que las reprimendas constantes pueden tener un impacto negativo en la conducta de los alumnos, tanto a nivel grupal como individual.

Estos resultados revelan que el elogio es una herramienta importante para motivar a los niños a que estudien y aprendan, concluyen los autores. Con todo, recuerdan que las habilidades pedagógicas y un concepto de enseñanza sólido por parte del profesorado son factores esenciales para asegurar el buen rendimiento y las buenas calificaciones de los alumnos.

Annika Röcker

Referencia: «Effects of teachers' praise-to-reprimand ratios on elementary students' on-task behaviour». Paul Caldarella et al. publicado en línea en Educational Psychology, 2020.

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