2 de Noviembre de 2021
Política científica

Los planes para construir el primer sincrotrón en África comienzan a cristalizar

Los científicos instan a respaldar un acelerador africano para investigar la estructura de la materia y contribuir al desarrollo de medicamentos antivirales.

La Fuente Nacional de Luz de Sincrotrón II del Laboratorio Nacional de Brookhaven, en Nueva York, es una de las aproximadamente 70 fuentes de luz (sincrotrones y láseres de electrones libres) que existen en el mundo. [Brookhaven National Laboratory]

Los científicos están avanzando en los planes para obtener la primera fuente de luz de sincrotrón de África: un acelerador de partículas que capaz de generar radiación para sondear la estructura y el comportamiento de la materia a nivel molecular y atómico.

En todo el mundo existen unas 70 fuentes de luz (sincrotrones y láseres de electrones libres), pero ninguna en África. «Estas fuentes de luz están transformando la ciencia, y África tiene que ser un actor», defiende Sekazi Mtingwa, físico teórico de altas energías de Estados Unidos y uno de los fundadores de la Fundación African Light Source (AfLS), con sede en Sudáfrica y una de las dos organizaciones tras el proyecto.

Los sincrotrones, que utilizan sobre todo rayos X, han desempeñado un papel crítico durante la pandemia de COVID-19, ya que se han utilizado para investigar la estructura del virus y desarrollar fármacos antivirales, entre otras aplicaciones. «Si no tienes ese tipo de infraestructura, pagarás un coste mayor en el futuro», continúa Mtingwa. Si alguna vez hubo un momento para construir una instalación de sincrotrón, agrega, «es [ahora] cuando África realmente debería participar».

La instalación costaría unos 1000 millones de dólares, de los que un tercio sería para el equipamiento técnico, otro para los edificios y otro se destinaría a inversión en investigadores, incluidos programas de capacitación. Además, se necesitarían otros 100 millones al año para sufragar las operaciones, aclara Simon Connell, físico de altas energías de la Universidad de Johannesburgo y presidente del comité ejecutivo de la AfLS. La financiación del proyecto provendría de los Estados miembros africanos. El equipo añade que, una vez que se decida en qué país ubicarlo, probablemente pasarían unos diez años hasta que la instalación esté funcionando y lista para desarrollar investigaciones.

Sin embargo, John Mugabe, que experto en políticas de ciencia e innovación de la Universidad de Pretoria, se pregunta si el proyecto podrá obtener la financiación necesaria, al menos a corto o medio plazo. Los Gobiernos de África están luchando por obtener la financiación adecuada para sus proyectos nacionales, aclara Mugabe. Incluso cuando se trata de proyectos nacionales de investigación y desarrollo, «la mayoría no tiene mecanismos ni instrumentos para financiar los proyectos ni la infraestructura necesaria».

La gobernanza será otro reto. En la actualidad, hay dos grupos independientes de investigadores que abogan por una fuente de luz. Uno es el AfLS, presidido por Connell. Otra es la Iniciativa Africa Synchrotron, convocada por la Academia Africana de Ciencias (AAS), con sede en Nairobi y presidida por Shaaban Khalil, director del Centro de Física Fundamental de la Ciudad de Ciencia y Tecnología de Zewail, cerca de El Cairo. Hasta ahora los grupos no han unido esfuerzos, aunque hay miembros de la Fundación AfLS en el comité AAS.

Khalil dice que a pesar de los problemas de gestión y financiación que se han dado a conocer en los últimos meses, la AAS, en tanto que academia científica, tiene experiencia en la gestión de proyectos y financiación y está bien situada para colaborar con G0obiernos y donantes. Connell añade que AfLS está en conversaciones con la academia. «Debería haber una sola voz, aunque haya varios esfuerzos y organizaciones implicadas», agrega.

Apoyo de la comunidad

No obstante, el proyecto de fuente de luz cuenta con un amplio respaldo de la comunidad mundial de sincrotrones. «Una fuente de luz puede ser un atractivo increíble para fortalecer una comunidad africana», opina Francesco Sette, director general de la Instalación Europea de Radiación Sincrotrón (ESRF) en Grenoble. Pero necesitará «un compromiso político muy fuerte» de los países para garantizar que esté adecuadamente financiado, dice.

La AfLS está pidiendo a los científicos y organizaciones de investigación que necesiten una instalación de este tipo que expliquen las diferentes formas en que pretenden utilizarla. Estas «cartas de intención» formarán parte de una revisión del diseño conceptual de la AfLS, una hoja de ruta que presenta pruebas del tipo de fuente de luz requerida, la ciencia que puede realizar y dónde debe ubicarse, entre otras cosas. La ventana para enviar cartas de intención se cierra en diciembre. Los miembros de la Fundación AfLS anticipan que algunas de las cartas formarán la base de los artículos que se enviarán a las revistas para su publicación.

«Para la revisión del diseño conceptual estamos contratando a la mayor cantidad de personal posible en África y en todo el mundo», dice Connell. Pide a los científicos y organizaciones de África, la diáspora del continente y a cualquier persona de todo el mundo que esté interesada en trabajar en la instalación propuesta para que presenten cartas.

La idea de una fuente de luz africana se ha discutido desde al menos el año 2000, aunque Mtingwa puntualiza que ha estado abogando por una fuente de luz desde finales de la década de 1980. En 2018, el consejo ejecutivo de la Unión Africana pidió a sus estados miembros que apoyaran un sincrotrón panafricano. Al año siguiente, la presidenta de Ghana, Nana Addo Dankwa Akufo-Addo, comenzó a defender el proyecto.

Rolf Heuer, físico y presidente del consejo de SESAME, el sincrotrón de Oriente Medio con sede en Jordania, dice que esta instalación ha beneficiado tanto a la ciencia como a las relaciones internacionales. Se abrió a los investigadores en 2017 y comprende una fuente de luz de sincrotrón de 2,5 gigaelectronvoltios. Los miembros incluyen Chipre, Egipto, Irán, Israel, Jordania, Pakistán, la Autoridad Palestina y Turquía. Heuer añade que siempre hay más demanda de franjas horarias para usarlo que franjas horarias disponibles. «No conozco ninguna otra instalación donde el pueblo israelí, el palestino y el iraní trabajen juntos», apunta.

SESAME se construyó utilizando partes de BESSY I, un sincrotrón alemán desmantelado, aunque el rendimiento de SESAME se ha mejorado con respecto al de su predecesor. La instalación necesitó unos 20 años desde sus inicios hasta su compleción. Heuer dice que una fuente de luz para África debería aspirar a utilizar tecnología de vanguardia. «No hay que usar el equipo que otros te regalan porque ya no lo quieren», aconseja.

Sarah Wild

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Nature Resarch Group.

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