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13 de Febrero de 2019
Planetas

Última Tule tiene una forma todavía más extraña de lo que parecía

Cuesta explicar la forma (como un hombre de nieve, pero chafado) que el objeto del cinturón de Kuiper Última Tule tiene según las últimas imágenes de la sonda New Horizons.

Se ha reconstruido la forma de Última Tule a partir de una serie de imágenes tomadas cuando la sonda New Horizons estaba unos diez minutos más allá de su máxima aproximación a ese objeto del cinturón de Kuiper. Está formado por dos cuerpos: el más pequeño, Tule, recuerda a una nuez abollada; el más grande, Última, a una torta gruesa. Las primeras imágenes daban a entender que ambos cuerpos eran más redondos. Las líneas de puntos acotan la incertidumbre acerca de la forma de parte del objeto [NASA/Johns Hopkins Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute].

Nuevas imágenes del pequeño objeto del cinturón de Kuiper conocido como Última Tule, tomadas por la sonda New Horizons, de la NASA, muestran que su conformación es aún más extraña de lo que parecía hasta ahora. En lugar de estar formado por dos cuerpos aproximadamente esféricos que están unidos el uno al otro por un estrecho cuello y que en conjunto recordarían así a un hombre de nieve, ahora parece que Última Tule consta de un cuerpo que recuerda a una torta gruesa, mientras que el otro parece una nuez abollada.

Es lo que se sigue de las imágenes que se tomaron solo diez minutos después del momento de máxima cercanía: la sonda estaba a unos 9000 kilómetros del objeto. Muestran la cara nocturna de Última Tule, con un estrecho reborde iluminado todavía por el Sol. Las imágenes tienen la exposición suficiente para que se vean estrellas en el fondo. Ha resultado posible reconstruir el perfil del objeto celeste completo a partir de esas líneas iluminadas.

Última, el mayor de los dos cuerpos componentes del objeto, está muy aplanado; parece un disco grueso. Tule, la parte más pequeña, está más redondeada, en cambio, como si fuese una nuez un poco aplastada. Los investigadores de los planetas tendrán dificultades en explicar el origen de cualquiera de estas dos raras formas. No se había visto antes en nuestro sistema solar un objeto con una configuración tan peculiar. Sea como sea, este nuevo conocimiento tendrá consecuencias para la teoría de la formación de los objetos pequeños del sistema solar. Puede aguardarse con mucho interés lo que nos depararán todavía los datos de New Horizons, puesto que hasta ahora solo ha llegado a la Tierra un pequeño tanto por ciento de las imágenes que ha tomado y de los datos de sus mediciones.

La imagen de la izquierda es un promedio de varias tomadas el 1 de enero de 2019 por la <em>New Horixons</em> cuando estaba 8862 kilómetros más allá de Última Tule: el borde iluminado está movido por la larga exposición; la imagen de la derecha está procesada para corregir esa borrosidad [NASA/Johns Hopkins Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute/National Optical Astronomy Observatory].

Tillman Althaus / Spektrum.de

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Spektrum der Wissenschaft.

Más información en NASA.

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