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15 de Enero de 2019
DOLOR

¿Por qué la percepción del dolor varía según el sexo?

La testosterona, el estrés y la memoria serían los factores responsables de la hipersensibilidad masculina.

Un estudio reciente sugiere que la formación de recuerdos asociados al dolor difiere según el sexo, tanto en humanos como en ratos. En consecuencia, los machos presentarían hipersensibilidad, fenómeno que no se observaría en el caso de las hembras. [iStock/Professor25]

El dolor crónico constituye un grave problema de salud a nivel mundial. En su afán para desarrollar un modelo que permitiera su estudio y, por consiguiente, el diseño de nuevos fármacos, Jeffrey S. Mogil y su equipo observaron algo sorprendente. Al parecer, revivir una situación asociada a un estímulo doloroso previo provocaría la aparición de hipersensibilidad. Sin embargo, dicho fenómeno solo ocurriría en el sexo masculino.

En su investigación, publicada por la revista Current Biology, los científicos, pertenecientes a las Universidades de McGill, Toronto y Zúrich, definen el dolor crónico como una memoria emocional. Una suerte de aprendizaje que protegería al organismo frente a posibles amenazas. La testosterona, entre otros factores, mediaría el proceso de consolidación de estos recuerdos, hecho que explicaría la diferencia de percepción existente entre hombres y mujeres.

Los primeros experimentos, realizados en ratones, mostraron que, tras un primer estímulo doloroso inducido en un determinado contexto, únicamente los roedores macho que volvían a dicho entorno presentaban mayor sensibilidad al dolor. Los científicos identificaron la hormona sexual responsable del fenómeno, después de inyectar testosterona tanto a ratonas como a animales castrados y observar la misma hipersensibilidad.

Asimismo, Mogil y sus colaboradores también demostraron la relación entre el dolor y la formación de recuerdos, pues la inhibición farmacológica de la proteína atípica quinasa C, involucrada en la memoria, evitó que los ratones recordaran la experiencia dolorosa previa.

El hallazgo presenta importantes implicaciones clínicas, ya que el trabajo sugiere la existencia de una respuesta similar en humanos.

En el estudio, también participaron 41 hombres y 38 mujeres, de edades comprendidas entre los 18 y los 40 años. Durante la primera sesión, los sujetos evaluaron el nivel de dolor que producía un pequeño estímulo térmico aplicado en el brazo. A continuación, realizaron un molesto ejercicio de 20 minutos. Al día siguiente, en la misma habitación y ante el mismo experimentador, el estrés generado por la expectativa de la mala experiencia previa afectó de forma notable a los participantes masculinos. Así, a diferencia de sus compañeras femeninas, éstos reportaron experimentar mayor dolor térmico, aun cuando la intensidad del estimulo no varió.

Sin duda, las conclusiones de la investigación suponen un avance en el estudio del dolor crónico y sus posibles causas. Además, aportan evidencias sobre la necesidad de abordar el problema de salud de forma distinta, según el sexo del paciente.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Male-specific conditioned pain hypersensitivity in mice and humans», de L. J. Martin et al., en Current Biology, 29, pp 1-10, publicación avanzada en internet el 10 de enero de 2019.

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