29 de Julio de 2021
Memoria

Revierten la pérdida de memoria en ratones ancianos

La manipulación genética de las redes perineuronales permite recuperar la plasticidad neuronal.

El laberinto en forma de Y constituye una herramienta ampliamente usada para evaluar la capacidad de aprendizaje y memoria de los roedores. El animal se coloca en el centro del laberinto y deambula por los tres brazos libremente durante un periodo de tiempo determinado. El número de entradas y salidas de un mismo brazo indica si el roedor es capaz de recordar donde ha estado, o no. [iStock/unoL]

Con el paso de los años, las redes perineuronales experimentan ciertos cambios en su estructura que pueden afectar a la plasticidad de las neuronas, así como la memoria. Ahora, Sujeong Yang, de la Universidad de Cambridge, y sus colaboradores han descubierto una estrategia para revertir dichas alteraciones, en ratones de 20 meses de edad.

Las redes perineuronales son regiones de matriz extracelular que rodean algunos tipos de células neuronales. En particular, las neuronas inhibidoras que expresan la proteína parvalbúmina. De entre las moléculas que conforman la estructura de las redes perineuronales destacan los proteoglicanos denominados sulfatos de condroitina. Algunos de ellos, como el sulfato de condroitina 4, inhiben la función de las redes y, en consecuencia, la neuroplasticidad; mientras que otros, como el sulfato de condroitina 6, la promueven.

De acuerdo con el estudio, publicado en tiempo reciente por la revista Molecular Psychiatry, a medida que el cerebro envejece, los niveles de sulfato de condroitina 6 disminuyen. Ello reduce la capacidad de formar nuevos recuerdos, así como de aprender nuevas habilidades. Asimismo, experimentos realizados en animales jóvenes confirmaron el papel de este compuesto, pues en su ausencia los ratones mostraron déficits cognitivos y de memoria prematuros.

Sin embargo, los investigadores manipularon el genoma de los roedores ancianos a fin de restaurar la expresión del sulfato de condroitina 6 y, tras cinco semanas, observaron cómo los animales recuperaban la neuroplasticidad y la memoria de forma notable.

Yang y su equipo postulan que la pérdida de sulfato de condroitina 6, asociada con la edad, reduce la capacidad de las redes perineuronales para regular las neuronas inhibitorias. En consecuencia, la actividad de estas células aumenta, hecho que daña la capacidad de aprender y generar recuerdos. De confirmarse que este mecanismo también tiene lugar en el cerebro humano, los autores señalan que el hallazgo abriría la posibilidad de desarrollar fármacos para tratar enfermedades, como el alzhéimer.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Chondroitin 6-sulphate is required for neuroplasticity and memory in ageing», de S. Yang et al., en Molecular Psychiatry. Publicado el 16 de julio de 2021.

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