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4 de Abril de 2019
Enfermedades respiratorias

Tratar las enfermedades respiratorias con azúcar

En ratones, descubren, que el entorno pulmonar reduce el metabolismo, y por consiguiente la fuente de energía, de un tipo de células inmunitarias. Ello afecta de forma negativa a su función de defensa. No obstante, el efecto podría revertirse mediante la inhalación de glucosa.

Experimentos realizados en ratones muestran que el azúcar podría modular la respuesta del sistema inmunitario en caso de enfermedad respiratoria. En la imagen, vías respiratorias de un ratón. Se observan las células que constituyen la primera línea de defensa (gris) y otras células de soporte (varios colores). [Flickr/NIH]

Miles de personas experimentan reacciones adversas ante alérgenos y parásitos que dificultan la respiración. Sin embargo, este sufrimiento podría, en un futuro, aliviarse mediante la inhalación de azúcar. Así concluye una reciente investigación publicada por la revista Nature Immunology.

El trabajo, liderado por Andrew S. MacDonald y su equipo, de la Universidad de Manchester, en colaboración con científicos de las Universidades de Southampton, Edimburgo, Colorado y Ghent, estudia las distintas poblaciones de células inmunitarias que habitan el tejido pulmonar con el objeto de limpiar, combatir y reparar el daño causado por cualquier amenaza. Mas, según sus resultados, un tipo concreto, los macrófagos alveolares, no funcionaría de forma adecuada.

En particular, los experimentos in vivo, realizados en ratones, mostraron que, ante una infección por gusanos, los macrófagos alveolares presentan bajos niveles de activación, incluso tras la administración de una molécula estimulante, como la interleucina 4. Al parecer, la causa de esta respuesta débil, atenuada, se hallaría en el entorno pulmonar, pues una vez aislados del tejido, los macrófagos recuperarían su función de defensa.

Pero, ¿de qué modo el entorno afecta a los macrófagos? Los científicos descartaron la implicación de la microbiota o de distintas proteínas que conforman la matriz extracelular del tejido. En cambio, observaron alteraciones en el metabolismo de los macrófagos. En concreto, en su capacidad para absorber y degradar la glucosa o, en otras palabras, de obtener energía. Ello llevó a los investigadores a postular que la administración de azúcar podría regular la función del sistema inmunitario.

La concentración de glucosa en las vías respiratorias es 12.5 veces menor que en sangre. No obstante, ésta incrementa de forma notable durante la resolución de infecciones o episodios patológicos, como los brotes asmáticos. Este hecho parece confirmar el papel clave del azúcar en las enfermedades respiratorias. Por consiguiente, la inhalación de glucosa podría estimular la acción del sistema inmunitario, incluidos los macrófagos alveolares, pero, a su vez, la privación transitoria evitaría el desarrollo de una respuesta inflamatoria crónica y perjudicial.

Futuros experimentos intentaran confirmar el hallazgo. Sin embargo, MacDonald y su equipo se muestran optimistas ante la sencillez de la terapia y las posibilidades que podría ofrecer a los pacientes.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «The lung environment controls alveolar macrophage metabolism and responsiveness in type 2 inflammation», de F. R. Svedberg et al., en Nature Immunology, publicado el 1 de abril de 2019.

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