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5 de Abril de 2017
Neurociencia

Un modelo computacional para el síndrome de Tourette

Constatan que el circuito neural entre varias áreas del encéfalo produce los típicos tics del trastorno, al contrario de lo que se pensaba hasta ahora.

La corteza, el tálamo, los ganglios basales y el cerebelo son las regiones clave en la producción de los tics motores del síndrome de Tourette [Beste Özcan]

Parpadeos rápidos, contracciones de boca, sacudidas de cabeza, palmadas o carraspeo. Los tics motores del síndrome de Tourette surgen por una actividad alterada en los circuitos neurales que conectan los ganglios basales, el tálamo, la corteza y el cerebelo, no a causa de un mal funcionamiento en una sola área, como se creía hasta ahora. Tradicionalmente se asociaban estos síntomas a un exceso de dopamina en los ganglios basales.

Un equipo dirigido por Daniele Caligiore, del Consejo Nacional de Investigación de Italia, ha llegado a esta conclusión tras desarrollar una simulación por ordenador de la actividad cerebral que subyace a los tics motores en el síndrome de Tourette. Para crear el modelo computacional se han basado en un estudio reciente llevado a cabo en monos y  publicado en The Journal of Neuroscience. Esta investigación relaciona la transmisión alterada entre la corteza, los ganglios basales y el cerebelo con los tics motores típicos en el síndrome de Tourette.

Pacientes virtuales

Al reproducir con precisión los resultados del estudio de los monos en el modelo computacional, los investigadores observaron que la transmisión alterada de la dopamina en los ganglios basales trabaja conjuntamente con la actividad en el sistema tálamo-cortical para desencadenar un tic. El modelo computacional revela, asimismo, el número de tics que se generan cuando existen disfunciones en los circuitos que conectan los ganglios basales, el tálamo, la corteza y el cerebelo.

Según indican los autores, este modelo computacional representa un primer paso hacia la construcción de «pacientes virtuales» que permitan investigar posibles terapias para el síndrome de Tourette a través de simulaciones por ordenador. «Estas simulaciones pueden llevarse a cabo con un coste reducido y sin implicaciones éticas. También pueden sugerir intervenciones terapéuticas prometedoras para aplicar en investigaciones posteriores orientadas a pacientes reales», concluye Caligiore.

Más información en PLOS Computational Biology

Fuente: EurekAkert!

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