10 de Abril de 2014
MEDICINA

Un nuevo lugar donde hallar fármacos

Se descubren posibles compuestos terapéuticos en el pelaje de los perezosos.

Perezoso tridáctilo (Bradypus variegatus). [Stefan Laube/ Wikimedia Commons]

Los tratamientos contra las enfermedades humanas a menudo provienen de los lugares más inesperados. Hace varios años, la microbióloga Sarah Higginbotham comentaba a un colega ecólogo sobre cómo buscaba microorganismos bioactivos, los que producen sustancias que inhiben el crecimiento de otras especies microbianas. Cuando le dijo que indagaba en lugares donde viven juntos una gran cantidad de microorganismos, él apuntó que los perezosos podrían ser una buena opción.

Estos animales constituyen una fuente inagotable de microbios porque se mueven muy lentamente y con escasa frecuencia. Su pelaje contiene surcos microscópicos que crean un caldo de cultivo perfecto para algas, hongos, bacterias, cucarachas y orugas.

La sugerencia despertó el interés de Higginbotham. Durante una estancia en el Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales en Panamá obtuvo muestras de pelo de nueve perezosos tridáctilos, los famosos mamíferos sedentarios y arborícolas de América Central y del Sur. En las muestras se identificaron 28 cepas de hongos, algunas de las cuales podrían corresponder a especies nuevas (las pruebas químicas ayudarán a confirmarlo). Higginbotham, ahora en la Universidad Queen de Belfast, y sus colaboradores publicaron un artículo en PLoS ONE donde describían la bioactividad de algunas de las cepas de hongos contra los parásitos que causan la malaria y la enfermedad de Chagas, así como frente a una línea celular de cáncer de mama y varios tipos de bacterias dañinas. En total, se descubrieron dos docenas de posibles fármacos escondidos en el pelaje de los perezosos.

Más información en PLoS ONE

Fuente: Rachel Nuwer / Scientific American

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