Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

17 de Septiembre de 2018
Climatología

Un nuevo satélite para estudiar el hielo terrestre

Una nueva misión de la NASA podrá medir con una precisión de centímetros las variaciones en las capas de hielo del planeta.

Recreación artística del satélite IceSat-2, el nuevo instrumento espacial de la NASA para estudiar los cambios en el hielo terrestre. [NASA]

El segundo Satélite para el Estudio del Hielo, las Nubes y la Elevación Terrestre (ICESat-2), de la NASA, fue lanzado el pasado 15 de septiembre desde la base aérea estadounidense de Vandenberg, en California. La agencia inicia con ello una misión de tres años cuyo objetivo principal consistirá en monitorizar con gran detalle el espesor del hielo terrestre. Además, la nave se encargará de medir la altura de las nubes y el crecimiento de los bosques.

El nuevo satélite se encuentra equipado con el Sistema Avanzado de Altimetría Topográfica con Láser (ATLAS), el cual es capaz de rastrear cambios de hasta medio centímetro al año en el espesor de las capas de hielo. Los datos que recopile proporcionarán información estacional y anual que servirá para mejorar los modelos predictivos relativos a la fusión del hielo y al aumento del nivel del mar, así como para aclarar la manera en que el calentamiento global afecta al hielo del planeta.

La misión ICESat-2 constituye la continuación del proyecto ICESat, que finalizó en 2009. Los investigadores concibieron este segundo satélite ya en 2008, pero el desarrollo del instrumento ATLAS requirió cinco años. Después, las dificultades técnicas y las consideraciones presupuestarias retrasaron el lanzamiento del ICESat-2 hasta ahora.

En los años que han mediado entre una misión y otra, un programa aéreo denominado Operación IceBridge se encargó de supervisar el hielo de ambos casquetes polares a fin de mantener la continuidad del conjunto de datos entre ambas misiones ICESat. El nuevo proyecto cuenta ahora con financiación hasta 2020.

Jeremy Rehm/Nature News 

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con el permiso de Nature Research Group.

Más información en la página web de la misión ICESat-2.

Artículos relacionados

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.