22 de Diciembre de 2020
Farmacología

Un posible tratamiento contra el alzhéimer resulta beneficioso en machos

Pero no en hembras. Ello evidencia la necesidad de considerar las diferencias entre sexos a la hora de desarrollar fármacos.

Muchos de los ensayos clínico y pre-clínicos se basan en sujetos de sexo masculino, hecho que perjudica a las féminas. En la imagen, hipocampo de ratón con agregados tóxicos del péptido amiloide beta (azul), junto a neuronas (verde) y vasos sanguíneos (rojo). Estos depósitos se asocian a los déficits cognitivos observados en la enfermedad de Alzhéimer, que afecta más a las mujeres. [Flickr/NIH]

A pesar de afectar a millones de personas en todo el mundo, aún no existe un tratamiento capaz de detener o revertir la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Asimismo, este trastorno neurodegenerativo es más frecuente en mujeres que en hombres. Ello sugiere la existencia de mecanismos patológicos específicos para cada sexo. Ahora, Un estudio, publicado en tiempo reciente por la revista Science Signaling, refuerza dicha hipótesis, pues muestra los beneficios de una estrategia terapéutica, mas solo en ratones macho.

Stephen S. G. Ferguson y su equipo, de la Universidad de Ottawa en Canadá, en colaboración con científicos de Egipto, Brasil y Arabia Saudí, investigaron la interacción entre tres proteínas: el receptor del neurotransmisor glutamato, implicado en procesos de aprendizaje y memoria, mGluR5, el péptido amiloide beta, cuyos agregados tóxicos constituyen una de las principales características del alzhéimer y la forma celular de la proteína priónica PrPC.

Experimentos realizados en tejido cerebral, en concreto de las regiones del hipocampo y la corteza, evidenciaron que la formación del complejo mGluR5-amiloide beta-PrPC ocurre en los roedores de sexo masculino, pero no así en sus compañeras. De forma interesante, el análisis de muestras humanas post-mortem arrojó resultados parecidos.

La unión del péptido amiloide beta con el receptor mGluR5, reforzada por PrPC, desencadena una serie de señales celulares que inhiben la eliminación de las placas neurotóxicas del péptido, hecho que favorece la muerte de las neuronas. Este proceso de «limpieza» se denomina autofagia y los investigadores lograron activarlo de nuevo mediante la administración del compuesto CTEP, capaz de bloquear la interacción entre amiloide beta y mGluR5.

Así pues, tras 12 semanas de tratamiento, la densidad de los agregados tóxicos disminuyó. Además, el fármaco revirtió los déficits de memoria espacial y de trabajo, que manifiesta el modelo animal de la enfermedad de Alzheimer usado por los autores. Las hembras, sin embargo, no experimentaron beneficio terapéutico alguno.

Para Ferguson y sus colaboradores, el hallazgo señala la importancia de profundizar en las diferencias entre ambos sexos a fin de ofrecer la mejor alternativa terapéutica, pues no todos los fármacos funcionan igual en mujeres y hombres. Asimismo, destacan la necesidad de incluir participantes femeninas en los ensayos clínicos, infrarrepresentadas durante años, así como de segregar y analizar los datos por sexo. No obstante, también concluyen que mGluR5 constituye una potencial diana para el tratamiento del alzhéimer, aunque, de confirmarse, solo beneficie a los machos.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Abeta oligomers induce pathophysiological mGluR5 signaling in Alzheimer's disease model mice in a sex-selective manner», de K.S. Abd-Elrahman et al., en Science Signaling; 13: eabd2494, publicado el 15 de diciembre de 2020.

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.