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  • 13/11/2018

Privacidad

Ver a través de las paredes con el móvil

Con las aplicaciones adecuadas, se puede ya espiar una casa desde la calle. No hay todavía forma de protegerse.

arXiv

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La señal de las redes locales domésticas pueden hacer que la casa se vuelva «transparente» para los móviles de espías en la calle [Zephiris].

A los ojos de un móvil, un enrutador de WLAN es como una vela dentro de un farol: todo lo que se mueva en la lámpara se manifestará en la forma de pequeñas variaciones de la luz que se proyecta hacia fuera. Yanzhio Zu, de la Universidad de California en Santa Bárbara, y sus colaboradores han demostrado que se puede espiar con un móvil el interior de una vivienda por medio de la señal de WLAN que esta transmite. Escriben que basta con un móvil corriente y la aplicación que ellos mismos han elaborado.

Hace ya mucho que se sabe que se pueden seguir los movimientos de una persona por una casa por medio de la señal de WLAN y que incluso se pueden percibir los movimientos que haga con los brazos. También se ha intentado ver a través de las paredes de una casa aprovechando las señales de WLAN. Todos estos ensayos requerían, sin embargo, contar con el control del enrutador de WLAN o emplear antenas especiales. Zhu y sus colaboradores han realizado su prueba sin más medios auxiliares. Solo miden la intensidad de las señales de WLAN.

Esas ondas de radio se reflejan de manera compleja en las paredes, ventanas y puertas, así como en las personas. El procedimiento no puede, por lo tanto, ofrecer una imagen nítida del interior, sino solo indicaciones groseras de las posiciones, explican los investigadores. No obstante, puede distinguir dónde se mueve alguien, si se levanta o si se sienta o si abre una puerta.

Un requisito es que el espía encuentre el lugar donde está el enrutador. Para ello deberá pasar varias veces arriba y abajo ante el edificio, y así el aparato podrá localizar el emisor de la señal de WLAN. Si hay varios emisores en la casa la fiabilidad del sistema será mayor, afirman los investigadores en su artículo, que se puede leer en el servidor de prepublicaciones arXiv. Para ensayar su método han espiado once edificios, con el permiso de quienes viven en ellos.

Solo cuando nada ni nadie se mueve es ciego el fisgón de la señal de WLAN, ya que entonces la señal es constante. Aparte de esto, pocos mecanismos realizables de protección hay para quienes quieran preservar su intimidad. Una posibilidad prometedora es que se provea a la señal de WLAN de ruido artificial.

Jan Donges / spektrum.de

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Spektrum der Wissenschaft.

Referencia: «Adversarial WiFi Sensing», de Yanzi Zhu et al. en arXiv:1819.10109 [cs.CR].

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