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1 de Septiembre de 2016
Trastornos sexuales

Anorgasmia

Más de una de cada cuatro mujeres experimenta dificultades para ­llegar al orgasmo. Los investigadores indagan qué sucede en el cerebro para que la excitación llegue a su punto álgido con el fin de mejorar el tratamiento de este trastorno sexual.

ISTOCK / MILOS-KRECKOVIC

En síntesis

Se calcula que una de cada cuatro mujeres experimentan nunca o casi nunca un orgasmo durante sus relaciones sexuales. Este trastorno es menos frecuente en los hombres.

En la mayoría de casos, la anorgasmia se debe a motivos psíquicos. Sin embargo, también podrían existir alteraciones funcionales del organismo. Todavía se desconocen las regiones cerebrales se encuentran involucradas en la experiencia del orgasmo.

La información sobre la sexualidad femenina así como la automasturbación dirigida se han mostrado exitosas para tratar este tipo de trastorno sexual. En un futuro se espera que la retroalimentación neurobiológica ayude a curar los casos más complejos.

Seis meses después del nacimiento de su segundo hijo, Patricia, una mujer con una vida sexual activa y plena, se vio incapaz de alcanzar un orgasmo. «Mi compañero y yo lo hemos intentado todo», explicaba. «Era bastante frustrante; una y otra vez casi alcanzaba el clímax, pero luego, nada».

Al cabo de pocos meses, su frustración la llevó a acudir a una clínica para trastornos sexuales. «Me llevaron al despacho de un trabajador social, quien me hizo toda una serie de preguntas sobre abusos sexuales. Parecían preocupados por posibles causas psicológicas». Después de atormentarla con un arduo interrogatorio sobre sus hábitos sexuales, su matrimonio y otras posibles causas de estrés, sugirieron la posibilidad de que su incapacidad de lograr el orgasmo podría deberse a un daño neurológico relacionado con el alumbramiento. «Me dijeron, “esperamos que los nervios se regeneren, aunque no lo podemos saber”». Y añade: «Me marché pensando, “vaya, esto no ha servido de nada”».

Patricia no es, ni mucho menos, un caso único en su frustración. Las estadísticas varían, pero la mayor parte de los informes revelan que menos de la tercera parte de las mujeres llegan plenamente al orgasmo durante su actividad sexual. Si esta incapacidad persiste durante más de seis meses y da lugar a una situación de estrés, se habla de un trastorno psicológico. En concreto, el Manual diagnóstico y estadístico de las enfermedades mentales (DSM) clasifica esta condición como anorgasmia. El problema puede durar toda la vida (personas que nunca han experimentado un orgasmo) o bien puede ser adquirido, como en el caso de Patricia. A pesar de que un pequeño porcentaje de los hombres sufre este trastorno en fases avanzadas de la vida —por lo general como resultado de enfermedades crónicas—, la anorgasmia es fundamentalmente una dolencia propia de mujeres.

En la actualidad, los científicos trabajan para explicar las causas de la anorgasmia y de la inhibición de la respuesta sexual. Centros de investigación de todo el mundo utilizan una gran variedad de técnicas de neuroimagen para estudiar qué ocurre en el cerebro durante el orgasmo, qué puede interferir en la respuesta sexual y cómo las hormonas pueden ayudar o dificultar el clímax.

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