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Actualidad científica

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  • Mayo/Agosto 2016Nº 14

Psicoterapia

Tras el éxito de la terapia cognitivo-conductual

Hoy por hoy, la psicoterapia mejor estudiada es la cognitivo-conductual. Mediante neuroimagen se averigua por qué ayuda a aliviar los trastornos depresivos en un gran número de pacientes.

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La vida de Anna* comenzó a descarrilar en 2005, cuando su marido, tras 30 años de convivencia, le anunció que se había enamorado de otra mujer. «Nunca me imaginé que mi matrimonio fracasaría algún día», recuerda esta abogada jubilada, quien por aquella época vivía en Filadelfia. «La noticia me impactó.»

Unos meses después del inesperado acaecimieto, Anna ya no quería levantarse de la cama. Siempre estaba cansada y los pensamientos negativos la consumían: «No valgo para nada; lo he estropeado todo; es culpa mía». Necesitaba ayuda. Su primer terapeuta la aburría; además, los antidepresivos que le recetaba hacían que se sintiera todavía más agotada. Hasta que conoció a Cory Newman, profesor de psicología y director del Centro de Terapia Cognitiva de la Universidad de Pensilvania, quien utilizaba un método de terapia distinto. Anna aprendió a obsesionarse menos con los contratiempos y a conceder más crédito a sus triunfos. «Me ayudó mucho hablar con alguien que condujera mis pensamientos en una dirección más positiva», recuerda Anna.

El objetivo de la terapia cognitivo-conductual (TCC) es ayudar al paciente a que identifique y transforme los patrones de pensamiento negativos y autodestructivos que presenta. Pese a que este método psicoterapéutico no funciona para todas las personas con depresión, numerosos estudios confirman los buenos resultados en el tratamiento de los trastornos depresivos. «La terapia cognitivo-conductual constituye una historia de éxito dentro la psicoterapia», sostiene Stefan Hofmann, psicólogo de la Universidad de Boston en Massachusetts.

Los antidepresivos suelen ser la primera elección en el tratamiento de la depresión. Se consideran un remedio rápido y barato. Sin embargo, los ensayos clínicos revelan que únicamente entre el 20 y el 40 por ciento de los pacientes superan el trastorno solo con el uso de fármacos. Se requiere combinar las terapias.

A pesar de que existen diversos métodos psicoterapéuticos, la investigación se ha centrado en el estudio de la terapia cognitivo-conductual. Un metaanálisis publicado en 2014 reveló que, dependiendo de cómo medían los científicos los datos obtenidos, entre el 40 y el 66 por ciento de los pacientes ya no cumplían los criterios para el diagnóstico de una depresión después de la terapia.

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