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1 de Mayo de 2008
Neurociencia

Una ventana a la cognición

Durante los 30 últimos años, la célula de lugar se ha convertido en uno de los ejemplos más estudiados de correlación celular —es decir, conexión demostrable de una neurona a una conducta, sensación o actividad mental determinada—, que no responde a ningún estímulo sensorial o motor inmediato. Como señala James J. Knierim en el artículo, cada célula de lugar del hipocampo emite potenciales de acción solo cuando la rata se sitúa en un punto específico dentro del entorno (el «campo de lugar» de esa célula). Por tanto, si conocemos dónde está el campo de lugar de cada una de las células, podremos seguir la trayectoria de un animal por la observación de sus células de lugar. Proceso que los neurocientíficos denominan «reconstrucción». Cuando el animal duerme, la población de células de lugar «reproduce» la experiencia habida; mediante el proceso de reconstrucción, podemos seguir la secuencia que se está reproduciendo y así conocer, valga la expresión, lo que piensa el animal. Las células de lugar proporcionan un modo de observar directamente la cognición, incluso en las ratas.

Artículo incluido en

Memoria cartográfica

    • Knierim, James A.

El descubrimiento de ciertas neuronas localizadoras, llamadas células reticulares, ha renovado la neurociencia.

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