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1 de Mayo de 2011
Contagio social

Juntos somos diferentes

Familia, compañeros de trabajo, vecinos, amigos. Cada persona participa en diversas redes sociales, las cuales influyen en los pensamientos, sentimientos y comportamientos de cada uno, incluso invaden la vida privada.

© istockphoto / image depot pro

En síntesis

Los psicólogos denominan contagio social a la transmisión de actitudes, sentimientos y conductas que se da dentro de las comunidades humanas. Tal influencia se mantiene latente en los integrantes del grupo.

Los mecanismos subyacentes no están claros. No obstante, la identificación (inconsciente) con el grupo parece importante, sea con los amigos, la familia o una comunidad religiosa.

Atender numerosas redes sociales fortalece el estado psicológico y corporal; sin embargo, no significa una panacea para la salud y la felicidad.

El 30 de enero de 1962, tres chicas de un pueblo de Tanzania estallaron en una risa incontrolable. Su ataque duró horas y se extendió de forma virulenta. Hasta el 18 de marzo se contagiaron 95 habitantes de esas carcajadas histéricas. Durante los siguientes diez días, la risa alcanzó Nshamba, una población a unos 90kilómetros del lugar. Allí se registró el «contagio» de más de 200 personas. La ola fue expandiéndose progresivamente e «infectó» a miles de habitantes al oeste del territorio africano.

Este fenómeno, conocido como la «epidemia de la risa de Tanganica», fue documentado por última vez en 2007, de la mano de Christian F. Hempelmann, estudioso especializado en humor de la Universidad del Sur de Georgia en Statesboro. Para el médico y sociólogo Nicholas A. Christakis, de la Universidad de Harvard en Boston, el caso muestra hasta qué punto pueden replicarse y contagiarse las emociones de una persona a otra, y supone una prueba firme de la gran influencia que los demás pueden ejercer sobre nuestros sentimientos y comportamientos.

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