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1 de Noviembre de 2006
Energía

La opción nuclear

Si la energía generada en todo el mundo por reactores nucleares se triplicase, la atmósfera se ahorraría cada año mil o dos mil millones de toneladas de carbono.

Los gobiernos y las compañías eléctricas piensan en una nueva tanda de construcciones de centrales nucleares que contribuirían a satisfacer la creciente demanda de electricidad. [Kenn Brown]

En síntesis

Se prevé que el consumo mundial de electricidad haya aumentado un 160 por ciento para el año 2050.

La construcción de centenares de centrales nucleares podría cubrir el crecimiento de la demanda sin grandes nuevas emisiones de dióxido de carbono.

Para que pueda llevarse a cabo hay que abaratar la edificación de las centrales, elaborar un plan de almacenamiento de residuos y evitar la proliferación de armas nucleares.

La energía nuclear provee una sexta parte de la electricidad del mundo. Tras la hidroelectricidad (que aporta algo más de un sexto), constituye la fuente principal de energía “libre de carbono”. Sufrió una crisis de crecimiento, de la que queda indeleble recuerdo por los accidentes de Chernobyl y de Three Mile Island. Pero, en los últimos tiempos, las centrales nucleares han demostrado una fiabilidad y un rendimiento notables. Las existencias mundiales de uranio podrían alimentar el funcionamiento de un parque de reactores mucho mayor que el actual, a lo largo de sus cuarenta o cincuenta años.

Con la creciente preocupación por el calentamiento global, y la consiguiente posibilidad de que se termine por regular las emisiones de gases de invernadero, no sorprende que gobiernos y compañías eléctricas piensen cada vez más en la construcción de más centrales nucleares. La generación de la misma cantidad de energía con combustibles fósiles tendría sus problemas. El gas natural resulta atractivo si se quieren limitar las emisiones carbónicas porque tiene un contenido de carbono más bajo que el de otros combustibles fósiles, y las plantas correspondientes requieren una inversión inferior. Pero el coste de la electricidad producida es muy sensible al precio del gas natural, que se ha vuelto más variable en estos últimos años. Aunque los precios del carbón resultan más bajos y estables, no hay fuente de electricidad que emita más carbono por watt. Para que la generación de electricidad mediante carbón pueda expandirse sin que suponga la emisión de cantidades inaceptables de carbono a la atmósfera, habría que demostrar la viabilidad de la captura y secuestro del dióxido de carbono en las centrales de carbón e implantar ese procedimiento a gran escala. Sin embargo, así aumentarían los costes.

Estas dificultades despiertan dudas acerca de las inversiones en nuevas plantas de gas o de carbón y apuntan a un posible renacimiento nuclear. Desde el año 2000, se han conectado a las redes eléctricas más de 20.000megawatt de capacidad nuclear, sobre todo en Extremo Oriente. Con todo, y a pesar del interés evidente de los principales operadores nucleares, no se ha vuelto a proyectar ninguna central nuclear en los EE.UU. La construcción de nuevas nucleares tropieza con la elevada inversión necesaria y la incertidumbre en torno a la gestión de los residuos nucleares. Además, preocupa que la expansión global de la energía nuclear favorezca el deseo de ciertas naciones de contar con armas nucleares.

En el año 2003 codirigimos un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts, El futuro de la energía nuclear, que analizaba las condiciones requeridas para que la opción nuclear se mantuviese viva. En él se describía una situación en la que la energía nuclear se triplicaba para el año 2050, hasta generar un millón de megawatt; le ahorraba así al mundo entre 800 y 1800 millones de toneladas de carbono emitido al año, dependiendo de que las centrales nucleares sustituyesen a centrales de gas o de carbón. A esa escala, la energía nuclear contribuiría a la estabilización de las emisiones de gases de invernadero, para la que se necesita que se dejen de emitir anualmente, a la altura de 2050, alrededor de siete mil millones de toneladas de carbono.

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