Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

  • 18/10/2018 - Sordera

    ¿Restaurar la pérdida de audición?

    Experimentos realizados en ratones identifican una proteína cuya estimulación promovería la regeneración de las células sensoriales dañadas por el exceso de ruido o la edad.

  • 17/10/2018 - astronomía

    Pero ¿cómo se forman realmente los planetas?

    Como un coche que pesa el doble que el acero con que lo hicieron, los exoplanetas tienen una masa mucho mayor que el material del que surgen. Este nuevo hallazgo pone en entredicho las teorías de la formación planetaria.

  • 17/10/2018 - Comportamiento

    Por qué vivir en pareja engorda

    Los hábitos comunes que se adquieren durante la convivencia son los responsables del aumento de peso.

  • 16/10/2018 - astronomía

    Grandes penitentes de Europa

    Recuerdan a los nazarenos de una procesión, con sus ropas blancas y sus capirotes. Son unas agudas cuchillas de hielo que se juntan a cientos en neveros o campos de hielo. Y no las hay solo en la Tierra.

  • 16/10/2018 - Nutrición

    Aquello que comemos puede afectar a nuestros bisnietos

    En ratones, la sobrealimentación de los progenitores promovería la aparición de conductas de drogadicción e induciría cambios metabólicos característicos de la obesidad en sus descendientes. Los efectos se observarían a lo largo de tres generaciones.

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Especial
  • Diciembre 2017Nº 32

Ingeniería electrónica

Aplicaciones microelectrónicas de los nanotubos

Podrían utilizarse nanotubos de carbono para fabricar chips de memoria de nuevo cuño.

Menear

Charles M. Lieber, renombrado experto en nanotecnia, encomendó en 1998 a uno de los doctorandos que trabajaban en su laboratorio de la Universidad de Harvard el diseño de un tipo radicalmente nuevo de memoria informática; el dispositivo debería leer y escribir bits digitales mediante elementos menores de 10 nanómetros. La especialidad de Thomas Rueckes —así se llamaba el becario— no era la computación, sino los nanotubos de carbono, en particular sus propiedades eléctricas y mecánicas.

Los nanotubos, cilindros de poco más de un nanómetro (millonésima de milímetro) de diámetro, presentan una superficie de anillos hexagonales de carbono que recuerda un panal de abejas. Desde su descubrimiento en 1991, la comunidad científica viene encomiando sus excelentes propiedades físicas.

Lieber pretendía que Rueckes lidiara con un nuevo concepto nanotécnico, susceptible de acogerse a la financiación que ofrecía el programa de electrónica molecular de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Defensa (DARPA). Rueckes empezó por revisar la bibliografía. No encontró nada que pudiera servirle. Cierta tarde salió del laboratorio de química y se encaminó a la cafetería del Centro de Ciencias de Harvard, situada enfrente. Pasó por delante del Harvard Mark 1. (Este gigantesco computador de más de 15 metros de largo —predecesor de los ordenadores modernos— que hoy decora el vestíbulo del centro, había servido a la Armada de los EE.UU. para cálculos de artillería y balística hasta 1959.) En el trayecto de vuelta al laboratorio le vino la inspiración: el principio funcional de Mark 1 (conmutación entre dos posiciones de relés electromecánicos) podía aplicarse a la construcción de una memoria con nanotubos.

Puede conseguir el artículo en: