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Actualidad científica

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  • Octubre 2017Nº 31

Psicobiología

El trastorno afectivo estacional también afecta a invidentes

Las personas con ceguera conservan un sistema de células fotosensibles de reciente hallazgo

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Las personas con ceguera conservan un sistema de células fotosensibles de reciente hallazgo, por lo que también son vulnerables al trastorno afectivo estacional o depresión invernal. Los individuos con dicho trastorno se enfrentan a graves cambios de humor en otoño e invierno. Algunos síntomas reveladores son una excesiva somnolencia, la falta de fuerzas y la apetencia de dulces y féculas.

En general, nuestro ritmo circadiano se halla sincronizado con el ciclo de luz y oscuridad: en ausencia de estos indicios, nuestra fisiología interna empieza a derivar.

El reloj corporal de los pacientes con trastorno afectivo estacional puede de­sincronizarse al acortarse los períodos y bajar la intensidad de la luz en invierno. Por ello, la exposición a una o dos horas de luz intensa por la mañana a menudo mitiga el trastorno y suaviza sus síntomas. Por otra parte, la relación que se ha detectado entre la aparición de cataratas (opacidad del cristalino que conduce a la pérdida de visión) y el desarrollo de la patología estacional sugiere con mayor fuerza que la detección ocular de la luz representa una clave en el trastorno emocional cíclico.

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