Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Abril de 2017
Historia de la ciencia

La introducción del cálculo diferencial en España

Tomàs Cerdà y la teoría de fluxiones en la España del siglo XVIII.

Fragmento de la portada del libro Liciones de mathematica o elementos generales de arithmetica y algebra para el uso de la clase, que Tomàs Cerdà escribió en 1758 y que fue publicado en Barcelona como manual para sus alumnos en el Colegio de Cordelles. (Grabado de Joan Pau Canals i Camps y Francesc Boix.) [www.atlesdebarcelona.cat]

La introducción del cálculo diferencial en la España del siglo XVIII no es un tema novedoso de estudio. Con todo, lejos de haberse completado su análisis, en estos últimos años se están descubriendo nuevos e interesantes matices sobre la forma en que se desarrolló. Uno de sus protagonistas fue el jesuita Tomàs Cerdà.

Nacido en Tarragona en 1715, Cerdà inició su labor profesional como profesor de teología y filosofía. En 1754, fue enviado por la Compañía de Jesús al observatorio astronómico de la Marina de Marsella para que conociera las nuevas corrientes científicas europeas. Durante los tres años que permaneció allí, tuvo acceso a los textos matemáticos más influyentes del momento y entró en contacto con el cálculo diferencial.

De vuelta a España, Cerdà se incorporó a la cátedra pública de matemáticas del Colegio de los jesuitas de Cordelles de Barcelona, creada para él en octubre de 1757. La Universidad de Barcelona había sido trasladada a Cervera por Felipe V en 1714, y el Colegio de Cordelles era de las pocas instituciones donde se podían cursar estudios superiores en la ciudad. En el caso de las matemáticas, la de Cordelles fue la única cátedra pública de esta disciplina a lo largo de más de un siglo.

Durante la estancia en Cordelles, Cerdà publicó dos textos que, como él mismo explica en la introducción del primero, fueron los manuales que utilizó para sus clases. Se trata de Liciones de mathematica o elementos generales de arithmetica y algebra para el uso de la clase (1758) y Lecciones de mathematica o elementos generales de geometria para el uso de la clase (1760). Pero la intención de Cerdà iba más allá de escribir un ensayo sobre álgebra y otro sobre geometría. En varias ocasiones, manifestó la voluntad de publicar diversos tratados, uno de los cuales es el Tratado de fluxiones (o de cálculo diferencial e integral). En un borrador de una carta escrita en 1758 al matemático británico Thomas Simpson (1710-1761), autor de The doctrine and application of fluxions (1750), Cerdà reconocía que este libro fue, en efecto, el modelo que siguió para su propio tratado.

En 1765, Cerdà se trasladó a Madrid y se convirtió en el primer profesor de matemáticas del Colegio Imperial, el principal colegio de la Compañía de Jesús en España. Ejerció el cargo hasta la expulsión de los jesuitas del país dos años después. Ya en el exilio, se instaló en la ciudad italiana de Forlí, donde murió en 1791.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.