Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Nuevas normas sobre células madre

Recomiendan relajar la «regla de los 14 días» para el cultivo de embriones humanos.

GETTY IMAGES/WILDPIXEL/ISTOCK

En los últimos cinco años, se ha conseguido mantener vivos embriones humanos en cultivo durante más tiempo de lo que se creía posible; y, a partir de células madre, se han generado estructuras de una complejidad sin precedentes que imitan a los embriones y los órganos. Quizá más llamativo aún sea la creación de quimeras de animales y humanos mediante la inyección de células de una especie en embriones de otra, con las que se podría fabricar, por ejemplo, un corazón humano dentro de un cerdo. Otros avances importantes han sido la producción de óvulos y espermatozoides a partir de células madre, la edición de genomas y la reposición de orgánulos en las células. Todos ellos están mejorando nuestros conocimientos biológicos y podrían contribuir a tratar o evitar enfermedades humanas.

Pero a algunas personas les inquieta tales avances, ya que plantean cuestiones espinosas desde la perspectiva de la ética, las creencias, las normas y los valores. La mayoría de los científicos desean unos límites claros que definan qué experimentos son aceptables, tanto legalmente como para la sociedad. Y la población necesita que se garantice su seguridad. Por ello, la Sociedad Internacional para la Investigación con Células Madre (ISSCR) ha actualizado sus directrices para reflejar la ciencia de hoy. Estas pautas constituyen la referencia que consultan científicos, legisladores, patrocinadores, revistas y otros encargados de evaluar las investigaciones.

Las nuevas directrices, publicadas el pasado mayo, las ha producido un grupo de trabajo que presidí integrado por científicos, médicos, bioéticos, juristas y especialistas en política. ¿Qué cambios recomendamos? Tal vez el más destacado sea relajar la «regla de los 14 días», el límite para el cultivo de embriones humanos, incorporada en la legislación de una docena de países, entre ellos España. A partir de ese momento, poco antes de que aparezcan los primeros signos del sistema nervioso central, deben destruirse los embriones.

Cuando se propuso ese límite, hace unos 40 años, no se podía cultivar embriones humanos mucho más allá de los cinco días, el momento de la implantación. Pero hoy sí. Así que dicha regla impide el estudio de un período crítico, entre los 14 y los 28 días, cuando queda establecida la organización de los tejidos. Se cree que los fallos en esta etapa son responsables de abortos espontáneos recurrentes y anomalías congénitas, como las del corazón y la columna vertebral.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.