Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Mayo de 1987
Psicología clínica

Dislexia

Aunque la escritura en espejo y otros problemas similares se atribuyen frecuentemente a defectos en la percepción visual, lo cierto es que la dislexia constituye una deficiencia lingüística completa.

Con el término dislexia se designa la grave dificultad para aprender a. identificar la palabra escrita que padecen ciertos niños, por lo demás normales, cuyo origen podría radicar en deficiencias constitucionales. Se cree, por lo común, que la causa de la dislexia descansa en el sistema visual espacial; la escritura en espejo y la inversión de las letras delatan, viene a decirse, su presencia. Se supone, asimismo, que los disléxicos se muestran vacilantes en el uso preferente de una u otra mano. También se afirma que los niños cuyo primer lenguaje se basa en el alfabeto, y no en los caracteres pictográficos o ideográficos, manifiestan una tendencia mayor a padecer la alteración. Por último, existe la opinión generalizada de que la dislexia se puede corregir mediante la aplicación de terapias encaminadas a «fortalecer» el sistema visual espacial. Se trata de una gavilla de afirmaciones que, lo demuestra la investigación contemporánea, carecen de respaldo.

En 1925, Samuel Torrey Orton, neuropsiquiatra estadounidense, abogaba ya por la relación entre la dislexia y el sistema visual. Orton proponía que la causa de la perturbación estribaba en una disfunción aparente en la percepción y en la memoria visual, caracterizada por una tendencia a ver, invertidas, las letras y las palabras (la b por la d o es por se) . Tal alteración explicaría, asimismo, la escritura en espejo. Postulaba, además, que la causa de la disfunción yacía en un retraso en la maduración: la consecuencia del fallo en alguno de los hemisferios cerebrales para dominar el desarrollo del lenguaje. Esta última proposición es todavía una hipótesis viable.

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.