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Actualidad científica

  • 13/12/2018 - Tecnología

    Un dispositivo para medir nuestra exposición al sol

    Colocado en la piel o la ropa, el pequeño aparato aporta datos sobre la cantidad de radiación ultravioleta, visible e infrarroja que acumula el organismo. Destacan sus múltiples aplicaciones tanto cosméticas como médicas.

  • 12/12/2018 - Climatología

    Oscurecer el sol para enfriar la Tierra: el primer experimento

    Unos investigadores tienen pensado rociar la estratosfera con partículas que reflejen la luz solar. En última instancia, de esta forma se podría reducir deprisa la temperatura de la Tierra.

  • 12/12/2018 - Envejecimiento

    La tenacidad beneficia la salud física

    Las personas de edad avanzada tenaces pero también flexibles en sus objetivos gozan de un espacio vital mayor y, con ello, de más relaciones sociales y actividades físicas.

  • 11/12/2018 - glaciología

    Se acelera la pérdida de hielo de Groenlandia

    Los testigos de hielo, los datos de los satélites y los modelos climáticos revelan la violenta transformación de la vasta capa de hielo.

  • 11/12/2018 - Neuropsicología del desarrollo

    ¿Infecciones que desencadenan trastornos mentales?

    Un estudio realizado en Dinamarca asocia la invasión de microrganismos patógenos, durante la infancia y adolescencia, con el desarrollo de la esquizofrenia y otras alteraciones de la personalidad y la conducta.

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  • Investigación y Ciencia
  • Octubre 1996Nº 241

Biología del desarrollo

Gradientes organizadores del desarrollo del embrión

Unas cuantas señales moleculares cruciales originan gradientes químicos que organizan el desarrollo del embrión.
Menear
Los osos se aparean en invierno. La hembra se retira luego a una cueva para parir, pasados varios meses, tres o cuatro oseznos. Estos, al nacer, son como bolas de carne informes; sólo las garras están desarrolladas. La madre los lame dándoles así su forma.

Esta antigua conseja, que recoge Plinio el Viejo, es una de las muchas y curiosas ideas propuestas años ha para explicar uno de los mayores misterios de la vida: el desarrollo de un oocito (célula huevo) casi uniforme hasta convertirse en un animal con docenas de clases de células, cada una localizada en su sitio preciso. La dificultad estriba en poder hallar una explicación para este sorprendente incremento de complejidad. Una teoría más seria, que gozó de aceptación en los siglos xviii y xix, mantenía que el huevo no carecía de estructura, como parece a primera vista, sino que contenía un mosaico invisible de "determinantes" que bastaba desplegar para dar lugar a un organismo maduro. Cuesta entender cómo semejante teoría resistió tanto tiempo. Si un huevo contuviera la estructura completa del animal adulto en una forma invisible, debería también contener las estructuras de todas las generaciones posteriores, puesto que las hembras adultas producirían a su debido tiempo sus propios huevos, y así sucesivamente, ad infinitum. El propio Goethe, naturalista sobresaliente, se inclinó por esta "hipótesis preformacionista" al no encontrar explicación mejor.

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