Prehistoria del canibalismo

Hasta hace poco eran escasas las pruebas de canibalismo en fósiles humanos, pero parece ahora fuera de toda duda que se trata de una práctica arraigada en nuestro pasado.

El canibalismo nos impresiona, repugna y fascina a partes iguales, se trate de relatos de exploradores hambrientos, de confesiones de supervivientes de accidentes aéreos que se nutren de sus congéneres muertos o descripciones de ritos practicados en Papúa Nueva Guinea. Representa uno de los últimos tabúes de las sociedades occidentales y una costumbre asociada a otras culturas, a otros tiempos y a otros lugares. Hasta el presente, los elementos recabados desde hace varios siglos eran harto confusos e incompletos para poder afirmar que nunca se dio tal práctica, o, por el contrario, que se realizó en tal sitio y durante tal período por tal o cual motivo.

Recientes investigaciones están sacando a la luz la verdad sobre el canibalismo. Mucho antes de la invención de la metalurgia, antes de la construcción de las pirámides de Egipto, antes de la aparición de la agricultura o del arte rupestre paleolítico, se practicaba el canibalismo en numerosos pueblos y entre homínidos antecesores nuestros. Se han descubierto, por millares, huesos rotos y esparcidos en pueblos prehistóricos del sudoeste de Estados Unidos y en las islas del Pacífico. Gracias al perfeccionamiento creciente de las herramientas y de los métodos de análisis, la investigación osteológica y arqueológica de tales yacimientos ha aportado pruebas de la existencia de un canibalismo prehistórico.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.