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1 de Marzo de 2017
Microbiología

Los bacteriófagos, unos eficaces antimicrobianos

Los tratamientos basados en virus que infectan a bacterias ofrecen una prometedora alternativa a los antibióticos, tanto en el ámbito clínico como en el alimentario.

Los bacteriófagos philPLA-A72 (estructuras ovaladas con una cola filiforme) tienen la capacidad de destruir la bacteria Staphylococcus aureus, un patógeno que puede provocar infecciones graves y que es resistente a varios antibióticos. Imagen obtenida mediante microscopía electrónica. [CORTESÍA DE PILAR GARCÍA SUAREZ]

La calidad de vida en los países desarrollados se verá seriamente comprometida en un futuro próximo si la comunidad científica no halla respuesta al grave problema de la creciente resistencia de las bacterias patógenas a los antibióticos. En este contexto, varios grupos de investigación están estudiando alternativas antimicrobianas seguras que permitan tratar enfermedades infecciosas o eliminar patógenos asociados a distintas actividades humanas (agricultura, veterinaria, alimentación). La denominada terapia fágica es una de las opciones más factibles. Consiste en utilizar virus que infectan a bacterias, conocidos como bacteriófagos o fagos, así como ciertas proteínas derivadas de ellos, las endolisinas, para destruir bacterias patógenas.

El empleo de bacteriófagos para tratar enfermedades se inició a principios del siglo XX, poco después de su descubrimiento y tras comprobarse que provocaban la muerte de las bacterias al producir su lisis (destrucción de la membrana celular). Sin embargo, el hallazgo de la penicilina por Fleming en 1928 y su exitoso uso durante la Segunda Guerra Mundial impulsaron la identificación de nuevos antibióticos (actinomicina, estreptomicina, neomicina) en la década de los cuarenta. Ello relegó los bacteriófagos a un segundo plano, puesto que los antibióticos poseían un espectro de actividad más amplio. Únicamente los países del este de Europa (especialmente los pertenecientes a la antigua Unión Soviética y Polonia) han seguido utilizando la terapia fágica contra algunas infecciones. Sin embargo, el notable aumento en los últimos años de las bacterias resistentes a los antibióticos está reactivando la terapia fágica, ya que la efectividad de los bacteriófagos y de las endolisinas sobre los patógenos no depende en absoluto de su grado de resistencia a los antibióticos.

Biología de los bacteriófagos
Los bacteriófagos infectan a las bacterias de manera muy específica: cada especie o género bacteriano es atacado por un determinado grupo de bacteriófagos. Sin embargo, resultan inocuos para los humanos, los animales y las plantas.

La estructura de estos virus consta de una cápside proteica con forma icosaédrica cuyo interior alberga el material genético. Poseen una cola, también proteica, que está unida a la cápside a través del cuello y que puede llevar fibras en las que se hallan los receptores para el reconocimiento y unión a la bacteria.

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