Cerebros sobre edificios

El éxito de una urbe reside en el nivel de educación y la iniciativa de sus ciudadanos, no en sus infraestructuras.

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etroit tuvo una vez 1,85 millones de habitantes. En la actualidad, cuenta con menos de 740.000. También el tamaño de Cleveland y St. Louis se ha reducido a la mitad desde 1950. Al otro lado del Atlántico, ciudades como Liverpool y Leipzig también han experimentado un declive drástico. Si hoy tantas ciudades se hallan en auge, ¿a qué se debe la decadencia de otras?
El progreso o el fracaso de una urbe vienen dictados por la técnica. Detroit, así como el resto de las ciudades de los Grandes Lagos, se establecieron como núcleos de transporte agrícola con anterioridad a la guerra de Secesión estadounidense. Después, disfrutaron de una segunda fase de crecimiento acelerado cuando la industria se instaló junto a los cursos de agua para acceder con facilidad a las materias primas. Pero esas ventajas geográficas desaparecieron en el siglo xx, cuando el coste del transporte ferroviario disminuyó en más del 90 por ciento y los fabricantes se reubicaron en zonas con mano de obra más barata, como el sur del país.

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