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1 de Noviembre de 1998
Ingeniería

La técnica termofotovoltaica

La conversión en electricidad del calor radiado puede demostrar su aptitud para alumbrar poblaciones remotas o propulsar automóviles.
Suele llamarse fotovoltaica la técnica de obtención de electricidad a partir de la luz solar. Sin duda, la radiación procedente de la parte visible del espectro es abundante, gratuita y limpia. Pero también la radiación infrarroja --por ejemplo, el calor generado por la combustión del gasóleo-- puede proporcionar energía eléctrica en cantidades útiles.
Esta última técnica de conversión, llamada termofotovoltaica, ofrece una gran ventaja en ciertas circunstancias: los generadores podrán funcionar de noche o con cielos nublados, evitan­do tener que almacenar electricidad en baterías. Por varios motivos resulta esta técnica preferible a la tradicional de quemar combustible fósil en centrales térmicas. Su rendimiento --porcentaje de energía del combustible transformada en electricidad-- puede superar notablemente al de los generadores eléctricos alimentados con gas natural u otro combustible fósil. Además, puede diseñarse un sistema termofotovoltaico basado en semiconductores en el que la emisión de contaminantes sea mínima. Y, por si fuera poco, al no contener piezas móviles, operará de un modo fiable y silencioso, con muy poca necesidad de mantenimiento.

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