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  • Investigación y Ciencia
  • Septiembre 2012Nº 432
Panorama

Paleontología

Los dinosaurios de la cuenca de Cameros

Las huellas del Cretácico halladas en esta extensa región desvelan uno de los misterios más intrigantes: ¿qué hacían y hacia dónde se dirigían los dinosaurios que habitaron allí?

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La cuenca de Cameros es especialmente relevante y conocida por sus yacimientos de icnitas (huellas) de dinosaurios. Los primeros hallazgos, a comienzos de los años setenta del siglo XX, causaron una enorme sensación entre las gentes del lugar. Hoy en día, después de más de 40 años, el número de estos impresionantes museos al aire libre supera con creces el centenar, y casi cada año se descubren nuevos puntos de interés. La región está situada en el sector más septentrional de la cordillera Ibérica y comprende zonas de las provincias de La Rioja, Burgos y Soria. Su extensión abarca unos 6000 kilómetros cuadrados. [Véase «Los dinosaurios también nadaban», por R. Ezquerra Miguel, L. Costeur y F. Pérez Lorente; Investigación y Ciencia, diciembre de 2010.]

¿Por qué existen tantos yacimientos de huellas de dinosaurios en la cuenca de Cameros? Durante gran parte del Mesozoico toda la zona ibérica constituyó un inmenso valle de rift (parecido a la región donde se encuentran actualmente los grandes lagos africanos), del que formaba parte Cameros. Esas condiciones favorecieron una gran acumulación de sedimentos. El proceso de sedimentación fue muy dilatado en el tiempo: duró unos 43 millones de años, desde finales del Jurásico hasta bien entrado el Cretácico. En esa época predominó un ambiente lacustre, netamente continental y con un régimen de baja energía, es decir, de aguas muy tranquilas. Durante largos períodos de tiempo quedaron expuestas grandes extensiones de sedimento listo para ser pisado. Posteriormente, las capas expuestas quedaron sepultadas por nuevos aportes que preservaron las icnitas subyacentes.

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