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1 de Mayo de 2010
Neurociencia

La red neuronal por defecto

Las regiones del cerebro que persisten activas cuando la mente divaga distraída pueden encerrar la clave para comprender los trastornos neurológicos y la propia consciencia.

JEAN-FRANCOIS PODEVIN

En síntesis

Durante mucho tiempo, los neurólogos creían que los circuitos del cerebro se desconectaban cuando una persona se hallaba en reposo.

Sin embargo, los estudios de neuroimagen han demostrado que hay un nivel persistente de actividad basal.

El denominado modo operativo por defecto puede ser fundamental a la hora de planificar futuras acciones.

La existencia de interconexiones defectuosas en las regiones del cerebro implicadas en el modo operativo por defecto puede provocar trastornos que abarcan desde la enfermedad de Alzheimer hasta la esquizofrenia.

Imagínese que está a punto de quedarse dormido en la tumbona de su terraza, con una revista en el regazo. De repente, una mosca se posa en su brazo. Usted agarra la revista y aplasta el insecto. ¿Qué estaba pasando en su cerebro después de que se posara la mosca? ¿Y qué estaba pasando justo antes? Durante mucho tiempo, la mayoría de los neurólogos han supuesto que buena parte de la actividad neural que se desarrolla en el cerebro cuando uno se halla descansando se corresponde con un estado de abatimiento, de somnolencia. Desde ese punto de vista, la actividad del cerebro en reposo no es más que un ruido aleatorio, parecido a la nieve que aparece en la pantalla del televisor cuando la cadena ha dejado de emitir. Por tanto, cuando la mosca se posa en su antebrazo el cerebro se centra en la tarea consciente de aplastar al bicho.

Pero ciertos análisis recientes llevados a cabo mediante técnicas de formación de imágenes han revelado algo bastante sorprendente: en el cerebro de una persona tumbada sin hacer nada se está llevando a cabo una cantidad notable de actividad significativa.

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