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Innovación en la UE

Europa necesita una política de innovación eficaz y un verdadero espacio científico común que trascienda sus propias fronteras.

WIKIMEDIA COMMONS/HAYDEN120/NUCLEARVACUUN/CC BY-SA 3.0

En síntesis

Si desea competir en la economía global del conocimiento, la UE debe abordar de manera sistémica la cooperación entre universidad y empresa.

Hasta ahora, los Gobiernos han fragmentado sus políticas en educación, investigación e innovación con acciones dependientes de distintos organismos.

A partir de 2014 la UE estudia implementar un programa que integre todas las actuaciones de investigación e innovación bajo una estrategia común.

El proceso de globalización en el que nos encontramos inmersos desde hace décadas ha experimentado durante los últimos diez años una aceleración notable. En lo que se refiere a la generación de conocimiento científico y tecnológico, EE.UU., Japón y la UE han dejado de ser un referente casi único para pasar a formar parte de un panorama mundial mucho más complejo, en el que nuevos actores como China, Brasil, India o Rusia, entre otros, han cobrado un protagonismo impensable hace apenas unos años. Para entender la senda que la UE debe tomar en este contexto, debemos primero repasar la política científica que se ha venido desarrollando hasta ahora.

El reconocimiento de que Europa no podrá competir en un mundo cada vez más globalizado si no es gracias al valor añadido de sus bienes, productos y servicios —es decir, explotando el conocimiento generado— ha supuesto una constante desde la puesta en marcha de la Estrategia de Lisboa. Esta nació en el año 2000 con el ambicioso objetivo de conseguir que, para 2010, la UE fuese «la economía basada en el conocimiento más próspera y dinámica del mundo, capaz de generar un crecimiento económico sostenido, con más y mejores empleos y una mayor cohesión social». Con el paso de los años, sin embargo, hemos aprendido que esa meta no resultará sencilla de alcanzar. En particular, no lo lograremos con un pequeño programa comunitario y con 27 planes nacionales que se mantienen prácticamente aislados entre sí.

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