Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Abril 2014Nº 451
Apuntes

Tecnología

Gratuito

Materiales electrónicos que financian guerras

Menear

Cuesta creer que la prosaica cháchara de nuestras redes sociales pueda haber influido en la guerra civil que desde hace más de una década padece la República Democrática del Congo. No está el problema en el contenido de los mensajes, sino en los aparatos con los que estos se envían. Los teléfonos inteligentes, tabletas, ordenadores personales y demás artilugios suelen incluir componentes electrónicos fabricados con minerales denominados conflictivos: el oro, el tantalio, el estaño y el wolframio extraídos de minas de la República Democrática del Congo, de cuyos beneficios se aprovechan en parte los grupos armados.

Intel, el fabricante de chips, aprovechó en enero la Feria Internacional de Electrónica de Consumo (CES, por sus siglas en inglés) para llamar la atención sobre este problema y anunciar que sus microprocesadores ya no llevan minerales conflictivos. Afirma que ha dado pasos para que a sus proveedores los auditen terceras partes (en especial, a las fundiciones que obtienen el metal a partir de la mena) y también para garantizar que estos no cooperan con la extorsión que canaliza el dinero hacia los señores de la guerra.

La noción de mineral conflictivo era poco conocida cuando hace cuatro años una organización no gubernamental de Washington D.C., Enough Project, logró que Intel cayera en la cuenta. Lo hecho por Intel ha animado a otras firmas a investigar el origen de las materias primas de sus productos, según contó en CES Sasha Lezhnev, analista principal de políticas en Enough Project.

Los fabricantes tecnológicos no usan cantidades tan grandes de estos minerales como otros sectores industriales, entre ellos el de la joyería. Sin embargo, el oro, el tantalio, el wolframio y el estaño desempeñan una función importante en los artefactos. Como muchos fabricantes de dispositivos, Intel emplea el oro, un buen conductor, en los circuitos impresos, en los conectores y en ciertos encapsulados de ensambladura y de ensayo. El tantalio lo usa en algunos condensadores y para la pulverización catódica con que hace los semiconductores, en cuya fabricación también se utiliza el tungsteno. El estaño constituye una parte esencial de la soldadura de plata-estaño que adhiere los componentes electrónicos a los circuitos integrados.

Dentro de poco, todos los fabricantes tendrán que inspeccionar sus cadenas de suministro. Desde agosto de 2012, la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos exige a las firmas que revelen cada año el origen del oro, estaño, wolframio y tantalio que utilicen para sus productos. La Cámara de Comercio y la Asociación Nacional de Fabricantes han formulado una demanda judicial contra la comisión por las nuevas normas; pero, aun así, el 31 de mayo las empresas tendrán que haber presentado a este organismo los primeros informes al respecto.

Puede conseguir el artículo en: