Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Julio de 2004
Psicología

Vuelve Freud

Los neurólogos están cayendo en la cuenta de que las descripciones biológicas del cerebro resultan más coherentes si se las integra en las teorías psicológicas que Freud enunció hace un siglo.
Durante la primera mitad del sigloxx, las ideas de Sigmund Freud predominaban cuando se trataba de explicar la naturaleza de la mente o psique humana. Su tesis básica decía que nuestras motivaciones permanecen en muy buena medida ocultas en nuestro inconsciente. Más aún, una fuerza represiva las aparta activamente de la consciencia. El aparato activo de la psique (el "yo") rechaza todos aquellos impulsos inconscientes (el "ello") que puedan promover una conducta incompatible con la civilizada idea que nos hacemos de nosotros mismos. Tal represión es necesaria porque los impulsos instintivos se expresan en forma de pasiones incontroladas, fantasías infantiles y deseos sexuales y agresivos.
Hasta su muerte en 1939, sostuvo que la enfermedad mental se produce cuando falla la represión. Las fobias, los ataques de pánico y las obsesiones se deberían a que en la conducta voluntaria se introducen furtivamente pulsiones ocultas. Correspondía, pues, a la psicoterapia rastrear los síntomas neuróticos hasta dar con sus raíces inconscientes y exponerlas al juicio maduro, racional, quitándoles así su fuerza compulsiva.

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.